Il Casanova di Federico Fellini. Italia, 1976 (139 m.). Director: Federico Fellini. Intérpretes: Donald Sutherland, Tina Aumont, Cicely Brown, Carme Scarpita.
Particular y delirante visión de la vida del seductor veneciano. Donald Sutherland interpreta a una figura tragica, un hombre extraviado en la pesadilla infinita del amor. Un hiriente, desespe-rado y procaz homenaje a la vida derramada.
Resulta curioso que la película que Federico Fellini consagró a Giacom Casanova, el más célebre seductor del Siglo de las Luces, no sea un producto afrodisiaco. En este filme, Casanova, in-terpretado magistralmente por Donald Sutherland, se acuesta, lógi camente, con muchas muje-res, y hasta con una muñeca mecánica, pero en todas las ocasiones el personaje aparece ejecu-tando una especie de ejercicio gimnástico. Y es que Fellini no abordó su Casanova para alegrar a los espectadores con escenas de cama, sino para hacerles pensar sobre las grandezas y miserias de la Europa del siglo XVIII y sobre las múltiples sutilezas de las relaciones entre hombres y mujeres, las de ayer y las de hoy. Por supuesto, el espectáculo cinematográfico es impresionante. Hablamos de Fellini, es decir, de carnaval, circo, barroquismo, surrealismo, desmesura, claustro-fobia, vulgaridad y belleza combinadas hasta decir basta. Y Casanova es puro Fellini: arte, inte-ligencia y extravagancia en su máxima expresión. Como paseo por la Europa del XVIII, la de las pelucas empolvadas, los debates filosóficos, las modas esotéricas, las abismales diferencias de poder y riqueza y el mucho libertinaje, el filme es insuperable. Y puede que también lo sea como retrato de la soledad y tristeza que hay en la vida del donjuán profesional. Impresionante banda sonora.
Giacomo Casanova, viejo bibliotecario del castillo del Dux, en Bohemia, recuerda su vida, re-pleta de historias de amor y de aventuras. Anciano, solo y desesperado, rememora sus apasio-nantes viajes de su juventud por todas las capitales de Europa.