RU, 1995 (130 m.). Director: Martin Campbell. Intérpretes: Pierce Brosnan, Famke Janssen, Izabella Scorupco, Sean Bean, Joe Don Baker, Judi Dench.
Pierce Brosnan se convertía en el quinto actor que daba vida a 007. El agente con licencia para matar, eso sí, demuestra que está al tanto del signo de los tiempos y ya no fuma. Lo que sí hace es solventar todos los peligros sir despeinarse, sin que se le mueva el flequillo, casi invulnerable. Y es que este Goldeneye no es más que la repetición de todo los clichés de la serie, pero con mucha más acción y espectáculo y mucha más algarabía. Brosnan aguanta el tipo sin problemas, y la función se anima siempre que aparece Famke Janssen, una mala de lujo. Lo mejor: los títu-los de crédito. Trepidante.
En sus vacaciones, el agente Bond se encuentra con la bella y letal Xenia Onatopp, que intenta hacerse con los planos de un nuevo helicóptero invulnerable a las interferencias. Mientras tanto la programadora del ejército ruso Natalya Siminova es la única superviviente de su equipo a un macabro plan del general Ourumov para hacerse con Goldeneye, un arma espacial ultrasecreta que emite pulsos nucleares que inutilizan cualquier equipo electrónico. Bond formará equipo con Natalya para descubrir a los malhechores tras el robo.