License to kill. RU, 1989 (133 m.). Director: John Glen. Intérpretes: Timothy Dalton, Carey Lowell, Robert Davi, Anthony Zerbe.
La segunda –y última– aparición de Timothy Dalton como James Bond, acabaría siendo una de las películas más controvertidas de la serie. Decidido a hacer de 007 un héroe mundano más real, los guionistas Richard Maibaum y Michael G. Wilson crearon una línea argumental en la que enviaban a Bond a una misión de venganza personal. Casi todo el mundo estuvo de acuer-do que este era un thriller superior, pero para muchos fans no era suficientemente “Bondiano”. Los lugares eran ciertamente exóticos, pero no había escenarios extravagantes y el enemigo era, para muchos, un barón de la droga demasiado creíble, en vez de un poderoso megalomaníaco loco. A pesar de las críticas de que 007 se estaba alejando demasiado de sus raíces cinematográ-ficas, para muchos otros fans Licencia para matar es una de las mejores películas Bond de los últimos años que vuelve al estilo del “podría realmente suceder” característico de Desde Rusia con amor y 007: Al Servicio Secreto de Su Majestad. La película incluye un gran guión escrito con precisión, un reparto excepcional y varias escenas de acción excelentes. Entretenida, que no brillante. Eso sí, espectacularidad no le falta.
En el día de su boda en Key West, Florida, se informa a Félix Leiter que existe una oportunidad de cazar a Franz Sánchez, un conocido barón de la droga internacional. Leiter y su mejor amigo James Bond escenifican un espectacular arresto aéreo de Sánchez. Sin embargo, su triunfo es corto. Sánchez escapa y se venga de forma terrible: Félix es mutilado y matan a su esposa. Cuando Bond ignora el aviso de M de no embarcarse en una venganza personal, se convierte en un agente renegado actuando por libre. Con la ayuda de Pam Bouvier, una atrevida piloto que ha realizado misiones para la CIA, y Q que utiliza un permiso para ayudar a su colega, 007 se gana la confianza de Sánchez en su casa de la ciudad de Isthmus en América del Sur. Bond es invitado a un complejo gigante en el que Sánchez ha desarrollado la habilidad de disolver he-roína en gasolina y recuperarla posteriormente a su transporte con camiones cisterna. El agente 007 persigue a Sánchez en una espectacular persecución…