East of eden. EE UU, 1955 (110 m.). Director: Elia Kazan. Intérpretes: James Dean, Julie Har-ris, Raymond Massey, Jo van Fleet, Dick Davalos.
El gran Elia Kazan vuelve a mostrar sus preocupaciones religiosas y morales sobre la sociedad norteamericana en este excelente drama familiar y crea un título inmortal, tan emotivo como desgarrador. Conflictos fraternales –con ecos de la historia bíblica de Caín y Abel– para un po-pular filme basado en la excelente novela homónima (1952) del Nobel de literatura John Stein-beck, autor caracterizado por la preocupación y conflicto social en sus textos. Al este del edén es un torturado drama familiar de contexto rural, de gesto crispado y ánimo convulso, en el que un ejemplar dominio del cinemascope sirve para acercarse al tormento interior que acosa a dos hermanos en lucha por el afecto paterno, rodeados por un ambiente opresivo y malsano que re-prime tanto los sentimientos como las pasiones. En su orfandad emocional, Kazan vierte un de-solador retrato de la condición humana: las relaciones entre padres e hijos, la búsqueda de las raíces, la influencia genética conductual, la apreciación subjetiva de la bondad o maldad, la ne-cedad de la percepción maniquea y la lucha redentora en un contexto alienado son algunos de los temas tratados. Y entre todo ello surge la figura de un torturadísimo James Dean, que reali-zaba aquí la primera de sus tres famosas películas (Al este del edén, Rebelde sin causa y Gigan-te) antes de fallecer en accidente automovilístico y que demuestra que los mitos también pueden ser actores soberbios. Oscar a la mejor actriz secundaria (Jo Van Fleet). Obra maestra.
Tras ser abandonado por su mujer, a quien nadie en la familia se atreve a nombrar, Adam (Ray-mond Massey), un granjero californiano, un hombre de costumbres estrictas y severas, intenta educar en el recto camino a sus hijos Aron y Cal, con quienes vive y que compiten por el cariño de su padre. Cal (James Dean) es un problemático muchacho que es siempre reprendido en su comportamiento por su padre, quien en cambio adora a su hijo Aarón (Dick Davalos), el her-mano mayor, cuyo proceder es siempre el correcto, trabajador, obediente y cumplidor, de tem-peramento estable y feliz al lado de su novia Abra (Julie Harris), el personaje más humano de la película. Cal, inquieto y siempre insatisfecho, no soporta el peso del silencio en torno a su ma-dre. La situación se complica cuando Cal descubre que su madre no está muerta; además, es la misteriosa Cathy Adams, que regenta el burdel más célebre de la región. A partir de ese instan-te, la maldición caerá sobre Cal, condenado irremisiblemente a permanecer al este de un elusivo Edén…