Bitter Victory. EE UU, 1957 (101 m.). Director: Nicholas Ray. Intérpretes: Richard Burton, Curd Jürgens, Ruth Roman, Raymond Pellegrin, Christopher Lee.
En Amarga victoria, como en muchas de sus películas (Rebelde sin causa, La verdadera histo-ria de Jesse James, Más poderoso que la vida, Johnny Guitar, Hombres errantes), el maestro Nicholas Ray, un artista transgresor en la forma como abordar los temas de sus películas, aborda el tema bélico dando importancia a los conflictos personales de los personajes, analizando sus sentimientos. Auque estamos ante una película bélica por el contexto en que se produce la histo-ria, es acertado decir es que nos encontramos ante un drama psicológico, en el que los protago-nistas, en plena guerra, reflejan sus rencillas personales poniendo en peligro la misión bélica. Ray utiliza el odio y la desconfianza entre los dos personajes para transmitir la tensión y los conflic-tos psicológicos que sufren los personajes, cuestionándose su rol y sus acciones: ¿el honor heri-do puede ser la excusa para cometer crímenes sin impunidad?, ¿hasta donde puede llevarnos nuestro odio? El triunfo del “escuadrón del desierto” será pírrico (termina causando más daño al vencedor que al vencido), pues el Mayor Brand va a perder el apoyo de su tropa al fallar como ejemplo de honor y valentía, y al ser poseído por los celos y la envidia para con el Capitán Leith. Pero en la película hay mucho más, es una radiografía de la guerra, del esfuerzo humano, del compañerismo, de la envidia, del egoísmo, de la muerte, del sentido de la vida, e incluso hay un guiño a la arqueología (Leith es un experto arqueólogo que en mitad del combate se fascina al ver las maravillosas ruinas bereberes). Cultura y civilización ante la barbarie de la guerra y el asesinato sin tregua.
La historia se desarrolla en el desierto de Libia, durante la segunda guerra mundial. El Mayor Brand (Curd Jürgens), un oficial maduro, tiene que dirigir a un escuadrón por el desierto, para un importante misión, atacar el cuartel de Rommel. Como ayudante, por su conocimiento del árabe, formará parte del grupo el Capitán Leith (Richard Burton), un joven oficial voluntario, sin experiencia bélica, para quien la actual esposa de Brand fue el amor de su vida. Cuando éste se entera y antes de afrontar la misión, la tensión entre ambos oficiales se hace evidente, llegan-do a poner en riesgo todo el operativo así como la vida de sus hombres.