PELÍCULA: Atraco perfecto

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The killing. EE UU, 1956 (83 m.). Director: Stanley Kubrick. Intérpretes: Sterling Hayden, Coleen Grey, Marie Windsor, Elisha Cook, Ted DeCorsia.

Con sólo 28 años, Stanley Kubrick desplegaba su talento creativo y ya se atrevía a revisar los códigos del cine negro con una mirada de lo más transgresora. Atraco perfecto surge de un en-diablado guión del propio Kubrick, que adapta la novela Clean Break de Lionel White; pero el libreto queda engrandecido por el trabajo del siempre excelente Jim Thompson, preocupado por escribir unos diálogos secos y demoledores. Una trama desbocada arrastra al espectador al atra-co a un hipódromo relatado no de forma lineal sino desde el punto de vista de cada uno de sus participantes, en una explosión de saltos en el tiempo y el espacio. Kubrick desestructura la na-rración para crear un agitado y turbulento puzle que se convierte en metáfora de los conflictivos sentimientos de unos personajes desclasados, en cuyas miradas viven la amargura y la desespe-ración. Esta película tiene varios puntos en común con La jungla de asfalto (1950) de John Hus-ton, también protagonizada por Sterling Hayden en la que igualmente se planea y se logra un “atraco perfeto” que también es frustrado de manera absurda para complacer a la censura y para que los malos sean castigados.
Recién salido de la prisión, Johnny Clay decide dar el último golpe de su vida y organiza con unos compinches meticulosamente seleccionados el asalto a la caja de apuestas de un hipódro-mo. Serán cinco hombres; nada de delincuentes habituales; gente corriente, con empleos mal remunerados y con ganas de cambiar su estilo de vida radicalmente. Perdedores natos que se dejen embaucar, a la mínima de cambio, por sus deslumbrantes planes. En la operación en la que “nadie sufrirá daño”, le acompañan un policía corrupto, un hombre desgraciado que necesita imperiosamente el dinero para su esposa enferma, y un tipo poco consistente que ve por todos lados pretendientes de su atractiva mujer. Poco después, al grupo se unirá un asesino profesional que deberá disparar en el hipódromo a Relámpago Rojo, un famoso caballo que participará en la séptima carrera. Será el momento, gracias a la confusión creada, que aprovechará la banda para desvalijar la caja fuerte donde están los dos millones de dólares. El plan se ejecuta a la perfec-ción, pero diversos factores humanos acaban desbaratando fatalmente todo el montaje.