The Bourne Ultimatum. EE UU, 2007 (111 m.). Director: Paul Greengrass. Intérpretes: Matt Damon, Julia Stiles, David Strathairn, Scott Glenn, Paddy Considine, Edgar Ramirez, Albert Finney, Joan Allen, Tom Gallop, Corey Johnson.
Tercera y última entrega de las aventuras del agente Jason Bourne, que vuelve a la acción cuan-do dos periodistas que investigan a la desaparecida sección Treadstone de la CIA son elimina-dos, en misteriosas circunstancias, en un intento de borrar las últimas piezas de ese pasado que él aún intenta recuperar. Intriga, suspense y mucha acción. Deberá pasar por Moscú, París, Lon-dres, Tánger y Nueva York en un intento de deducir quién es el verdadero Bourne, mientras le persiguen policías, agentes federales y la Interpol. La magistral dirección de Greengrass hace que El ultimátum de Bourne sea inequívocamente la mejor “tercera parte”. También es, con mucho, el mejor thriller de acción del año 2007. Mr. Greengrass sabe cómo hacer su trabajo, y no hay actualmente en Hollywood nadie que ruede mejor la acción, manteniendo el pulso de forma tan implacable, sin piedad y sin pausa, con una escena rompedora tras otra. La película es estruendosamente excitante. Un prodigio de ritmo, efectividad y espectacularidad. Un chute de adrenalina cargado de persecuciones con sentido, golpes de efecto y guiños a recientes aconte-cimientos. 3 Oscars: Mejor montaje, sonido, efectos sonoros.
Después de vengarse del asesinato de su novia, Jason Bourne ha decidido desaparecer y olvidar su anterior vida. Sin embargo, sus esperanzas acaban cuando un periódico inglés se hace eco de la posibilidad de que esté vivo. Pronto descubre que está en el punto de mira del sanguinario Blackbriar, un programa secreto del Departamento de Defensa, desconocido por el Gobierno, que ha lanzado a la calle una nueva generación de asesinos profesionales, y que ha sustituido al Treadstone, el programa de operaciones secretas que creó a Jason Bourne. Para los del Black-briar, Bourne debe ser eliminado; para él, ellos son el único eslabón que le une a su propia y aún desconocida vida. Bourne se servirá de todo lo que le han enseñado, de todos sus instintos para llegar hasta sus creadores y acabar de una vez por todas. Así, decidido a conocer su pasado –y a acabar con él–, inicia una lucha sin tregua que le llevará al lugar donde comenzó su pesadilla.