Mr. Smith goes to Washington. EE UU, 1939 (122 m.). Director: Frank Capra. Intérpretes: Ja-mes Stewart, Jean Arthur, Claude Rains, Edward Arnold.
Once nominaciones a las estatuillas de Hollywood (aunque sólo se llevó el oscar al mejor guión) adornan este maravilloso filme, que realiza un canto a los valores y la honestidad a través de la historia de un senador idealista que, de repente, se encuentra luchando contra un montón de po-líticos corruptos. Frank Capra vuelve a mostrarnos a ese personaje admirable, prototipo de ho-nestidad, que colmado de valor y dignidad ha de enfrentarse a todos los malvados sin escrúpu-los que reinan en la sociedad americana. Para encarnar al protagonista nadie mejor que James Stewart, con el que Frank Capra ya había trabajado en Vive como quieras y más tarde en ¡Qué bello es vivir! Memorable la escena del interminable discurso, en que Stewart no debe ceder la palabra.
El senador de un estado de la costa oeste de los Estados Unidos muere de forma repentina, jus-to en el momento en que el Senado va a votar la aprobación para la construcción de una presa. Esta obra llenará los bolsillos del político Jim Taylor (Edward Arnold). Para sustituir al senador fallecido, se elige a toda prisa al inexperto Jefferson Smith (James Stewart), ingenuo e idealista, que presenta un proyecto de un campamento para niños, a construir en el terreno que ocupará la presa. Jim Taylor y otro senador, Joseph Paine (Claude Rains), elaboran un plan que implique a Jefferson en un escándalo de corrupción. Pero gracias al apoyo de su leal secretaria, Clarissa Saunders (Jean Arthur), de la que acabará enamorándose, Jefferson puede probar su inocencia y obliga a Paine a confesar la verdad.