Being John Malkovich. EE UU, 1999 (108 m.). Director: Spike Jonze. Intérpretes: John Cusack, Cameron Diaz, Catherine Keener, John Malkovich.
Después de trabajar en publicidad y vídeos musicales, Spike Jonze (Adaptation) dio el salto al largometraje con esta arriesgada, enloquecida, surrealista y espléndida comedia, que explora las difíciles vinculaciones entre la identidad, el talento y la fama y arrastra a un universo enloqueci-do: por una pequeña puerta se accede al cerebro de John Malkovich. Una excelente labor inter-pretativa, con el propio John Malkovich en un pequeño pero intenso papel, un puñado de caras famosas en fugaces cameos y un buen guión obra de Charlie Kaufman para un filme galardona-do con el premio Fipresci del Festival de Venecia. Aunque el director Spike Jonze mantiene el pulso, es el monumental guión de Kaufman el que sostiene esta gamberrada, que al final resulta no serlo tanto para convertirse en una jugosa reflexión, tan rupturista como fascinante, sobre los límites de la realidad y la fantasía, los conflictos de la identidad y los límites de la creación. Y Kaufman ha seguido en esta sobresaliente línea: en la posterior película de Jonze, El ladrón de orquídeas; también en Confesiones de una mente peligrosa, el debut como director de George Clooney, y en dos alucinados filmes de Michael Gondry, Human nature y ¡Olvídate de mí!
La vida de Craig Scwartz (John Cisack) está llegando al final de un ciclo. Craig es un marione-tista callejero con un gran talento, pero él tiene la impresión de que su vida carece de sentido. Nueva York ha cambiado mucho, y la gente no le presta mucha atención. Lleva diez años casa-do con Lotte (Cameron Diaz), que trabaja en una tienda de animales y está obsesionada con su trabajo. Por las noches se trae el trabajo a casa y el matrimonio se ha instalado en la rutina. No tiene dinero, ya no sienten pasión… están atrapados. Sin demasiadas perspectivas a la vista, Craig “dedos mágicos” encuentran un trabajo como administrativo en LesterCorp., una “peque-ña” compañía situada en la planta 7’5 del edificio Mertin-Flemmer de Manhattan. Nada más empezar, conoce a la hermosa Maxine (Catherine Keener) que se convierte en una obsesión para él. Para Maxine, la relación con Craig es imposible. Al verse rechazado, Craig se encierra en su despacho con sus archivos. En un momento de exasperación, cierra un archivador dando un golpe y una carpeta se desliza detrás. Al mover el archivador, descubre una pequeña puerta se-creta. Craig la abre y descubre un pasillo secreto. Con mucho cuidado, se desliza dentro, y de repente, un túnel húmedo y oscuro le aspira. Después, se produce un gran esplandor y Craig se da cuenta que ha descubierto un portal que da acceso a una experiencia única: ¡Ser John Malko-vich!.