PELÍCULA: Contra el imperio de la droga

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The french connection. EE UU, 1971 (100 m.). Director: William Friedkin. Intérpretes: Gene Hackman, Fernando Rey, Roy Scheider, Tony Lo Bianco, Marcel Bozzuffi, Frédéric de Pas-quale.

Basada en hechos reales, este brillante y frenético thriller policíaco trata las aventuras de dos detectives de narcóticos de Nueva York intentando desmantelar una gran red de narcotráfico. Presentada en España como Contra el imperio de la droga, describe de forma descarnada pero estéticamente notable ese mundo neoyorquino. The French Connection (Contra el imperio de la droga) abrió muchos caminos al cine policíaco, presentando a un “héroe” poco común, un policía con frecuencia violento, racista y malvado cuya dedicación a su trabajo raya en una peli-grosa obsesión. El punto álgido de la película, una de las escenas de persecución más famosas de la historia del cine, una eterna persecución por las tripas de Nueva York, con “Popeye” per-siguiendo en un automóvil a toda velocidad a un tren, escena que se convirtió en una de las es-cenas más trepidantes de su época y en el referente de futuras secuencias de acción. Su realismo sucio (y su deprimente final) representó un cambio notable respecto del glamour y el mensaje épico de “los buenos siempre ganan” que caracterizaron a los dramas policíacos anteriores. Me-morable interpretación de Hackman. 5 Óscar: película, director, actor (Gene Hackman), guión adaptado, montaje. Puro y gozoso frenesí.
Jimmy “Popeye” Doyle (Hackman) y “Cloudi” Buddy Rosso (Roy Scheider) son dos policías neoyorquinos que siguen la pista de una red de traficantes de drogas. El primero, que confía en su olfato, sospecha que una confitería de Brooklyn está implicada: sus propietarios, Sal Boca (Tony LoBianco) y su mujer Angie (Arlene Faber) parecen vivir demasiado por encima de las posibilidades. Doyle convence a su jefe para intervenir la línea telefónica. Poco después, Doyle y sus hombres siguen al dueño de la confitería, Bocca, que les conduce hasta dos franceses que acaban de llegar a Estados Unidos, Nicoly y Charnier. Un sofisticado Alain Charnier (Fernando Rey) es el cerebro de la red francesa que abastece buena parte de la droga a la ciudad, y Pierre Nicolli (Marcel Bozzuffi) es un asesino a sueldo y mano derecha de Charnier. Las sospechas de “Popeye” resultan ser ciertas: se va a introducir en la ciudad un gran alijo de heroína en un au-tomóvil enviado por mar desde Francia.