Stand by me. EE UU, 1986 (90 minutos). Director: Rob Reiner. Intérpretes: River Phoenix, Will Wheaton, Corey Feldman, Jerry O’Connell.
En ocasiones conviene recordar cómo era la vida cuando se tenían 14 años, que sólo se tienen una vez en la vida. Sin embargo, se puede volver hasta esos momentos. Cuenta conmigo lo consigue con asombrosa sencillez. La novela del prolífico Stephen King El cuerpo le sirvió a Rob Reiner de base para rodar este encantador drama, protagonizado por cuatro niños de 12 años que juegan a ser héroes: se internan en los bosques de Maine siguiendo la vía del tren para encontrar un cadáver abandonado. Cuenta conmigo es una película mágica, de indecible ternura, de asombrosa sencillez, que acoge algunas de las imágenes más bellas y sinceras del adocenado cine norteamericano de los años ochenta. Imágenes que nacen de la simplicidad, de la calidez de la mirada de un director, de la interpretación a tumba abierta de cuatro actores adolescentes… Entre un aluvión de belleza y sinceridad, también propone un canto nostálgico en el que se mezclan calor y amargura, asombro y desolación. Es un pedazo de vida que obliga a sus jóvenes protagonistas a ser conscientes de que jamás volverán a vivir esos días. Saben que viven una amistad irrepetible. Saben que acecha, inminente, el sórdido mundo de los adultos. Al estilo de las aventuras clásicas, pero incluyendo inquietudes modernas propias de la adolescen-cia, Reiner adereza este gran filme con música legendaria de la década de los sesenta.
En un pequeño pueblo de Oregón, cuatro jóvenes amigos emprenden una aventura en busca de un muchacho desaparecido. Jugando a ser héroes, el sentimental Gordie, el rudo Chris, el extra-vagante Teddy y el miedoso Vern se adentran en un ambiente hostil en el que deberán valerse por sí mismos.