Pride and glory. EE UU, 2008 (130 m.). Director: Gavin O’Connor. Intérpretes: Edward Nor-ton, Colin Farrell, Noah Emmerich, Jon Voight.
El joven director Gavin O’Connor vuelve su mirada hacia el cine policiaco de los años setenta y elabora un thriller que se sumerge en los abismos de la corrupción. Con una potencia visual que recuerda a las obras de Scorsese, Lumet y Penn, Cuestión de honor bucea en el interior de una familia de policías para descubrir sus ocultas miserias y traiciones. Asfixiante filme donde no existe el blanco o el negro, sino una amplia gama de matices. O’Connor filma con contundencia y la pareja protagonista aporta ímpetu y vigor, en especial un impactante Edward Norton. “A pesar de que está muy por encima de la media de thrillers de hoy día, sobre todo en lo concer-niente a la complejidad de las actitudes de sus protagonistas, secuencias como la de la pelea en el bar, tan caprichosa como incomprensible, rebajan la grandeza del conjunto” (Javier Ocaña).
Ray Tierney (Edward Norton) es un detective del departamento de homicidios; tres generacio-nes de su familia han sido policías en Nueva York. Un día le asignan un caso en el distrito con-trolado por Francis Tierney Jr. (Noah Emmerich), su hermano mayor. A medida que pasa el tiempo, Ray comienza a sospechar que la corrupción afecta a todos sus compañeros, incluido su gran amigo Jimmy Egan (Colin Farrell).