EE UU-Alemania, 2002 (118 m.). Director: Ron Shelton. Intérpretes: Kurt Russell, Scott Speedman, Michael Michele, Brendan Gleeson.
Un policía curtido, emparejado con otro novato. Los agentes son el detective veterano Eldon Perry (Kurt Russell) y el novato Bobby Keough (Scott Speedman). Navegando por las vecindades tumultuosas de la ciudad, Perry y Keough deben detectar a asesinos de sangre fría y afrontar a sus propios demonios, que demuestran ser más despiadados que los criminales que ellos persiguen. Como la cosa se sabe de memoria, cabe esperar cierta garra tras la cámara. Tampoco. Otra peli de polis, de las que ni matan ni engordan, ni molestan ni dejan poso. En demasiados momentos, Dark Blue parece más un correcto episodio de una serie policiaca de los ochenta que un largometraje con pretensiones comerciales.
En Norteamérica, los policías juran hacer cumplir la ley y defender a los inocentes. Pero cuando se está en la calle la única ley es la del sálvese quien pueda. Y fue en la calle en donde el policía Eldon Perry (Kurt Russell) aprendió el oficio. Perry es un veterano policía de Los Angeles, una de las ciudades más duras del mundo. Forma parte del cuerpo de élite del SIS (Special Investigations Squad, Patrulla de Investigaciones Especiales) y se le conoce por la dureza de sus métodos, su mal carácter y su determinación para hacer lo que sea con tal de conseguir que la justicia se cumpla. Perry no es muy amigo de seguir el reglamento y tiende a excederse cuando está de servicio… hasta que otro policía jura acabar con él. En 1992, días antes de conocerse el veredicto del caso Rodney King –contra 4 agentes de policía blancos– y los posteriores disturbios en Los Ángeles, los oficiales de policía Eldon Perry y el novato Bobby Keough (Scott Speedman) son asignados a la investigación de un caso de cuádruple homicidio con componentes raciales.