Francia, 2005 (108 m.). Director: Jacques Audiard. Intérpretes: Romain Duns, Niels Arestrup, Aure Atika, Emmanuelle Devos.
El hoy consagrado director de Un profeta entregaba en 2005 un drama tan sólido como agresivo: su personaje central se debate entre su vocación artística y su desasosegante y violento trabajo, que le obliga a limpiar los edificios de okupas. Un filme cortante y belicoso, de áspera puesta en escena, que agita al espectador y dibuja un agrio retrato social arropado por unos excelentes actores.