Un recorrido por la exposición ‘El elogio del silencio’

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  • Una visión personal y positiva sobre el silencio que nos muestra el colectivo El Cobijo en la Biblioteca Torrente Ballester hasta el 18 de junio

El elogio del silencio se presenta en la sala de exposiciones de la Biblioteca Torrente Ballester con un montaje de fotografías, videos e instalaciones, que giran en torno al concepto de silencio como herramienta de búsqueda interior, alejada del ruido mediático. Una visión personal y positiva sobre el silencio que nos muestra el colectivo El Cobijo, integrado por la diseñadora y artista plástica María Riera y las fotógrafas Raquel Barbero y Cris G Camino.

Estas tres artistas interpretan el silencio desde su intimidad, entendiéndolo como refugio y también como herramienta de descubrimiento. Lo hacen de manera performativa, partiendo de coordenadas estéticas que se complementa e interviniendo en sus respectivos trabajos, de forma que se establezca así un tejido colectivo capaz de recrear atmósferas que evocan su propia forma de experimentarlo.

Articulada en diferentes espacios temáticos, la exposición El elogio del silencio pretende guiar al espectador a través de sus universos personales, siempre con el silencio como hilo conductor y un entorno acogedor y envolvente como espacio expositivo.

Estuvimos en la inauguración a la que también asistió la concejala de  cultura, Mª Victoria Bermejo Arribas, y las artistas tuvieron la gentileza de hacer el recorrido con nosotros, dándonos las claves para interpretar la muestra:

 Planteamiento

Raquel Barbero: “La primera premisa que tuvimos  era que íbamos a intervenir el trabajo las unas de las otras. Cristina y yo aportamos fotografía, María aporta el soporte, y sobre todo la escenografía, el alma de los objetos, por así decirlo. Así empezamos todo un proceso”.

“En realidad la exposición en sí misma cuenta una historia. Tiene un principio y un final. Entonces decidimos que sería interesante contar la idea del silencio desde distintos puntos de vista, tanto por cada una, como por distintas maneras de entender el silencio. Por eso la exposición se distribuye en distintas secciones”.

“¿Por qué el elogio del silencio?  Hay un libro que se llama así. Y de ahí partió todo. El silencio como algo positivo, como algo que te aporta, como algo que te hace crecer, como un encuentro contigo misma. Y además, coincide que la propuesta nos gusta porque de manera independiente a esta exposición, cada una por nuestro propio universo, trabajamos esa idea. El alma de nuestro trabajo de manera individual tiene mucho que ver con esa búsqueda. Y así empieza la exposición del elogio del silencio desde la intimidad y desde la poética. Se refleja en la interacción entre las tres ese sentido del silencio interior, que es lo que hemos querido reflejar”.

Recorrido por la exposición

Raquel Barbero: La exposición tiene siete partes bien diferenciadas. “Tenemos una primera entrada que es una foto de la nevada Filomena, en pleno confinamiento y las botas que hay debajo son las mismas, con sus hierbas, que han crecido, porque todo pasa” “Esta foto es esa nevada, ese frío, y  esa nieve que poco a poco se va deshaciendo y despierta un montón de cosas más”.

Poesía Interior

María  Riera: “Esta sección es la presentación de nosotras mismas, en cuanto a ese concepto de silencio, dentro de nosotras mismas: Entonces Raquel  lo presenta desde sus fotografías, Cristina lo presenta desde sus fotografías, y en vídeo también, y yo lo presento desde  mis objetos. Entonces, la manera que tengo yo de darle sentido a mi trabajo con ellas es que ellas incorporen su trabajo en el mío, pero por separado, los trabajos hablan de ese silencio interior, de esa poesía interior. En esta primera sección nos presentamos un poco cada una”.

“Esta serie que son paisajes, reflejan un poco mis paseos solitarios. La serie se llama altos y bajos y explica un poco esa montaña rusa por la que vamos pasando: Unas veces estamos muy arriba y otras veces estamos muy abajo. Una parte es suelo básicamente y la otra es cielo y montaña”.

(A)barahúnda

Raquel Barbero: “Esta sección es la falta de ruido de barullo, y se presenta con un vídeo, que es básicamente un vídeo de escenas, que en principio son muy ruidosas, pero que en este caso están en silencio. Aquí hay un banco que te invita a sentarte para que tú te enfrentes a una televisión y experimentes el ver estas imágenes que por sí mismas ya implican  un ruido, en algunos casos externo y en otros casos interno, y que te sientes a verlo en silencio y que hagas ese ejercicio. La palabra Abarahúnda es una palabra inventada por nosotras que viene de buscar un sinónimo de ruido, que es barahúnda que añadiéndole la letra a, negamos la idea de ruido y nos gustaba adjetivarla con lo de ruido sordo porque contrasta mucho la idea de ruido, con que sea sordo. Queríamos como marcar poéticamente esa reivindicación del silencio desde el ruido, tanto externo como interno”.

Cris G. Camino: “En este otro vídeo se refleja ese silencio futuro del que quiere conseguir encontrarse con alguien al que desea. Es justamente el anhelo y el deseo lo que refleja. Con un poema y una música, que le da un brillo y una intensidad. Es un vídeo que recrea esa situación de ese tacto mudo, de ese deseo de encontrarse con alguien”

“Aquí, empiezan las intervenciones con los soportes de María y las imágenes de todas en torno a la naturaleza que es la conexión del silencio poético íntimo, con esa búsqueda de soledad. Se ven las diferentes texturas, las diferentes tramas en torno a esa búsqueda común que hemos querido intervenir todas”.

Lo que callamos

Raquel Barbero: “En esta sección, no hay mucho que contar, las imágenes hablan por sí mismas. Van desde la infancia hasta la vejez. También es un guiño a otra exposición. Desde la niñez hasta la vejez, todo lo que nos está afectando por dentro, todo lo que nos callamos, toda esa intimidad que no nos atrevemos a soltar nunca, que siempre va a ser nuestra. Siempre hay cosas que nunca vas a sacar, es un poco esto, lo que callamos”.

Anhelo de silencio

Cris G. Camino: “Estas son imágenes de cuerpos en movimiento, de una búsqueda de un refugio interior, de un anhelo interior de llegar a la verdad. A la verdad y a la belleza. Y la verdad y la belleza no están reñidas con la enfermedad que muchas veces se tiene. Y en esa búsqueda hay una lucha por sanar cuerpos que a veces están enfermos. En  ese sentido, ellas son bailarinas. Saben bailar el silencio de una manera extraordinaria. Tiene sobre todo, el anhelo de la belleza y de encontrar esa verdad interior, que es cómplice, que siempre está en sintonía con la música, que está en sintonía con ese silencio que genera la paz y la calma, que es el bálsamo que todos buscamos para llegar al silencio”.

Lo que sentimos

Raquel Barbero: “En este vídeo quería reflejar nuestras imágenes cómo vivimos nosotras el silencio, cómo nos relacionamos con él. Son los espacios, que nosotras habitamos. Eso que sentimos, lo sentimos cuando hacemos cosas, cuando estamos en nuestro espacio, cuando nos sentamos con nosotras mismas y empezamos a trabajar, a pensar. Es un reflejo de nuestros propios universos. Es un vídeo sin sonido porque se sigue buscando el silencio, siempre…”

Lo que fue

“Son fotografías.  Están todas sacadas en el mismo sitio. Es una antigua fábrica textil que hay en Béjar que estaba abandonada. Todo esto está abandonado. Se está  cayendo, de hecho. Qué mayor silencio que lo que fue y ya no es, el abandono…”.

María Riera: “Hemos sacado objetos significativos, que en realidad son propiedad nuestra. Reflejan esa parte de nosotros que forma parte de nuestra historia, pero que ya están guardados en silencio. Por eso aquí aparece este carrito que forma parte de los objetos abandonados, silenciados en  mi casa”.

“De manera fortuita nos hemos encontrado con los objetos que pueden definir las fotografías y también nos hemos dejado llevar y escuchar lo que nos cuentan las imágenes para poder trasladarlas a estos montajes”.

Los abrazos callados

María Riera: “Y el punto final de la exposición es un homenaje que queremos hacer a los que ya no están, es como el punto final, el silencio final de la vida de alguien. Todos a lo largo de este año hemos tenido situaciones en las que hemos perdido a alguien. Y qué mejor manera de terminar una exposición que habla del silencio, con el silencio por excelencia, el silencio de las personas. Por eso se llama los abrazos callados. Personalmente la he dedicado a mi madre, que ha fallecido este año. Es la representación de un bosque que ha sido talado,  la madera que forma parte de la instalación pertenece a una chopera que ha dejado de serlo”.

“Aparecen representadas las personas queridas de las componentes de esta exposición. Queríamos hacer con esta instalación un guiño a ese proyecto que nos unió a las tres, que lo llamamos crisálida y que no pudo ser por el tema de la pandemia. Habla un poco  sobre ese final de una vida para ser otra cosa, que es la crisálida”. 

El broche final lo pone Raquel Barbero con estas palabras:

“Aquello de lo que alguien se desprende con tanta vida dentro, alimenta la pasión de los que encontramos magia en lo que otros olvidan”.

Las artistas

Cristina García-Camino nacida en Salamanca y Licenciada en Bellas Artes con el Grado en fotografía de uno de los grandes fotógrafos argentinos Humberto Rivas, sigue formándose en el Grado de Historia del Arte en estos momentos. Ha realizado cursos en toda España de grandes fotógrafos y ha trabajado en la Filmoteca de Castilla y León durante diez años en labores de reproducción y archivo, desde esa fecha ha realizado talleres y visitas guiadas en diferentes Instituciones de arte, la Última en la que he trabajado dos años es el Museo de Arte Contemporáneo DA2 (Domus Artium Salamanca 2002).

También colabora en la revista Arte a un click y compagina con proyectos artísticos y de comisariado como es el caso de la exposición de Rock ´n Roll de Jean Claude o Éxodo de María Riera.

María Riera, arquitecto interiorista, narradora oral y artista plástica. Se formó en la UPM en la facultad de Arquitectura. Actualmente dedicada a la narración Oral para niños y creación plástica. Actuando en bibliotecas, centros culturales, teatros y locales de ocio y cultura, en ferias de libro y actos benéficos. Creando sus propios espectáculos y desarrollando la creación de los objetos y escenografías que protagonizan cada uno de ellos.  Simultáneamente, ha expuesto en diversos lugares de Salamanca y Madrid, habiendo realizado la última muestra en la Casa de las Conchas con la exposición “éxodo”.

Raquel Barbero Hernández. Bilbao-Salamanca, 1970. Técnico superior de imagen (Iluminación, captación y tratamiento).

Su trayectoria como fotógrafa y autora se proyecta a partir del estudio y análisis de diferentes técnicas fotográficas, desde las más clásicas a las más innovadoras.

Desde 2003 realiza puntualmente trabajos de reproducción en el Centro Documental de la Memoria Histórica.

Ha pertenecido a varios colectivos fotográficos. En la actualidad forma parte de “El Club de las mujeres (In)visibles”, “Entre Mujeres” y “Los Delfines Verdes”, entre otros, además de colaborar en varios proyectos artísticos y culturales locales. También pertenece a otros colectivos artísticos, como El Cuchitril.

La exposición puede visitarse del 18 de mayo al 18 de junio de 11.00 a 14,00 y de 18.00 a 21.00 (excepto sábados tarde y festivos).

 

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