El otro día por casualidad (no tanta), encontré en twitter un relato sobre la figura de Juanito Pablos. Me detuve, ‘cliqué’, leí y me emocioné. Conocía su nombre, pero no tanto la figura, cuestión de edad. Infinidad de veces había oído hablar de él como una de esas personas que sin hacer mucho ruido, sin alardes, se había convertido en imprescindible durante décadas de la historia de la Unión Deportiva Salamanca, ni la mía, ni la tuya, ni la suya, la Unión Deportiva Salamanca de TODOS. La que dentro de menos de dos años cumplirá 100 años.
Justo los que el 18 de agosto habría cumplido D. Juanito Pablos. El relato que leí en twitter era de su nieta, Patricia Pérez y ahondaba en la figura del Juanito Pablos, ese que, aunque se mostrara para todo el mundo, le corresponde a ella y a su familia.
Pero fue la excusa perfecta para saciar mi curiosidad e indagar en quién fue futbolísticamente. A veces llegamos tarde a la historia y nos toca reconstruir puzzles forzando algunas piezas. Probablemente este, si alguien se pusiera a hacerlo, sería uno de ellos, pero seguro que, a pesar de ello, sería un bonito puzzle, un puzzle quizá necesario.
Desde mis inicios periodísticos en El Adelanto, siempre dije que había tres figuras en Salamanca sin las cuales sería ya imposible reconstruir la historia del deporte salmantino. Traté de arrimarme a ellas todo lo posible, aunque la cabeza de uno no es tan privilegiada como la de las personas de las que les hablo, auténticas hemerotecas, por testigos que han sido, del deporte salmantino. Una de ellas, Carlos Gil Pérez, hace ya más de una década que nos dejó, con lo cual esa historia ya quedará coja para siempre. A las otras dos, Dios le dé larga vida.
Me puse manos a la obra y acudí a tres de esas personas que tienen un conocimiento extenso de la Unión Deportiva Salamanca para que me introdujeran en la figura de Juanito Pablos. Al menos, que me dieran alguna noción de quién fue, de lo que hizo, de lo que significó en la UDS en una época en la que la Unión era Salamanca en toda su extensión. Los tres son buenos amigos y fuentes a las que acudo cuando mi sed periodístico-futbolística aumenta. Ángel Santos, Manuel Rodríguez ‘Marogar’ y mi compañero Chema Sánchez.
Ángel, a pesar de que es un coleccionista incansable de objetos, recuerdos y anécdotas de la Unión, me remitió al texto de su nieta, no sin contarme que “cuenta la leyenda que regalaba este libro (‘Técnica del fútbol’, de Walter Winterbottom) a todos los jugadores que fichaban por el Salamanca».
Marogar me recordó que siempre ha reivindicado que nunca se guardara un minuto de silencio antes de un partido en su memoria y me contó con cariño cómo fue a su propia casa a comunicarle que le habían llamado para formar parte de la Selección Española Amateur (todos de 21 años en adelante menos él y Branko Kubala –hijo de Ladislao-, ambos de 16). Ganaron el Torneo FICEP en Holanda y confiesa que Juanito Pablos estaba, incluso, “más feliz que yo”. También recuerda que “cuando siendo juvenil me pasaron a la UDS en Tercera División, a la semana de comenzar a entrenar me dieron unas fiebres muy altas (tifoideas) que me dejaron muy debilitado. Recuerdo que fue personalmente a mi casa y con la cartera que siempre llevaba, la abrió con parsimonia, y me entregó un bote de melocotón en almíbar. Eran gestos de antaño que se hacían también con las mujeres que daban a luz –especifica-. Para mí entonces él era el club”. Esta figura fue para infinidad de jugadores pues a pesar de sus múltiples facetas, Pablos era una especie de ‘hospitality’, siempre pendiente de todos, mayores y pequeños. Siempre tenía una sonrisa, una palabra de ánimo o un consejo para todo el que lo necesitaba. “Me dio muy buenos consejos. Yo siempre tenía en mi casa, en una botellita de Mahou, el aceite de masaje que él me recomendó y me lo dio escrito en una tarjetita: aceite de oliva, esencia de trementina, guayacol, alcohol alcanforado, escipiente. Con sus correspondientes medidas. Todo con su letra bonita de escuela de pueblo que recordaba a la de mi padre”, termina contándonos Marogar.
Con Chema Sánchez también hacía tiempo que no hablábamos. Nos pusimos al día y tuve que trasladarle la triste noticia del fallecimiento hace unos meses de otros histórico de la Unión, José Manuel, de la que no había tenido conocimiento todavía.
Chema definió a Pablos al primer toque: “Un fenómeno, Roberto, un auténtico fenómeno”, me contaba. “Un fuera de serie dentro y fuera del campo. No se movía una bota de fútbol, sobre todo en las décadas de los 50 y 60 sin que él lo supiera. Lo recuerdo de siempre integrado en la UDS como auxiliar de entrenador, como entrenador, ojeador, lo que hiciera falta. De hecho llevó a Gil Pérez a entrenar al Salmantino. Era un tipo muy simpático, con su bigote y su incipiente calva –Chema Sánchez nos deja intuir que quizá fuera perdiendo protagonismo poco a poco con el traslado al Helmántico, el ascenso a Primera y el proceso de ‘profesionalización’ del club-, pero lo recuerdo siempre al pie del cañón, ayudando en todo lo que fuera necesario, una figura imprescindible”, recuerda un Chema Sánchez que también nos recordaba su tienda de telas en la confluencia entre las calles Compañía y Meléndez y que nos relata alguna divertida anécdota que guardaremos para otro relato.
De sus funciones… salvo ser entrenador del primer equipo y presidente, las tuvo todas, ojeador (siempre se ha destacado su acierto), entrenador, ayudante incluso del entrenador de UDS, pero sobre todas ellas, la de estar siempre donde alguien le necesitaba. Con cualquier persona que he hablado de esa época coincide en trasladarnos que estaba pendiente de todo, de las alegrías, de las tristezas y de las necesidades de todos.
El 20 de noviembre de 2005 su luz se apagaba. Esperamos que, a través de estas líneas, haya vuelto a brillar, aunque sólo sea por un momento y que haya vuelto a dar claridad a la historia de la UDS para todas esas nuevas generaciones de aficionados salmantinos.
*Fotos extraídas del FB de Desde Mi Grada Vieja y del blog ‘De tanto mirarte’, de la periodista Patricia Pérez, nieta del propio Juanito Pablos.
*Recomendamos la lectura del articulo:
https://detantomirarte.wordpress.com/2021/08/19/centenario-del-nacimiento-de-juanito-pablos/
*Nos quedamos sin saber si en su etapa de joven llegó a ser futbolista, pero no nos queda la menor duda que sus pinitos haría y después de ver la foto publicada en el blog de su nieta, menos todavía. Si alguno de ustedes puede aportar más datos, escucharemos gustosos sus comentarios.

