Y me acordaba de nadar

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Club Atletismo de Alba en pista cubierta

Después de casi cinco meses volví a la piscina. Parece mentira, pero desde el cruce de la Bahía de Cádiz no había vuelto a meterme en el agua para nadar. Las vacaciones se acortaron y después el trabajo y la enfermedad de mi madre me dejaron en `dique seco´, y nunca mejor dicho, durante todo este tiempo. Las sensaciones han sido encontradas porque si tengo tiempo para ir por desgracia es por lo que es, pero reconozco que echaba de menos nadar. En broma le dije a Angel, el encargado, que tuviera a mano el salvavidas por si acaso me hacía falta y he de decir que no solo no lo he necesitado, sino que me he encontrado mucho mejor de lo que esperaba y he aguantado los 45 minutos de nado, suave eso sí, sin parar salvo en un momento puntual para ajustarme los auriculares con los que voy escuchando programas de historia para entretenerme y no tener la mente en otras cosas. Antes escuchaba música, pero ahora son programas que me entretienen todavía más y el tiempo en la piscina se me pasa `volando´.

Por cierto, como hacía tanto que no nadaba y soy un poco friolero en el agua, que no fuera, me llevé el neopreno corto y os puedo asegurar que lo agradecí aunque me reste `velocidad´, cosa que a mí me da exactamente igual, porque incluso con él los primeros largos noté la temperatura del agua un pelín fresquita. De hecho he decidido que de momento voy a seguir llevándolo para nadar calentito y relajado sin esa impresión los primeros minutos. También estrené en el agua el reloj deportivo que me ha regalado por mi cumpleaños el grupo de la asociación de gimnasia de mantenimiento integral y he de decir que me ha venido bien para saber exactamente todos los parámetros de la sesión de natación y que antes solo suponía, pulsaciones, largos, distancia total e incluso la de cada brazada y que me van a servir para ir progresando poco a poco, o eso espero.

El sábado hubo salida de bici y en esta ocasión hicimos el recorrido que llamamos de los pinares. Un bonito recorrido en el que pronto entramos en calor, a pesar de las bajas temperaturas, con las cuestas que hicimos en la primera parte. Fue una mañana entretenida y solo a reseñar el `piñazo´, y nunca mejor dicho por el entorno, que me metí en la zona de Los Cisnes, en una parte técnica al enredarse uno de los acoples del manillar de la bici con un arbusto en uno de los requiebros del recorrido. Al suelo fui al salir despedido de la bici hacia delante y menos mal que la velocidad no era muy alta. Eso sí, el dolor de rodilla y mano me ha durado el fin de semana y en estas situaciones es en las que te das cuenta de lo bien que vienen los guantes y el casco. Mira que tengo cuidado cuando hacemos ese tipo de recorrido porque ya he visto alguna caída de ese tipo por culpa de los acoples, pero con todo y con eso me pasó. Me vienen muy bien para que no se me duerman las manos al ir pudiendo cambiar la posición de las mismas de vez en cuando, pero está claro que también tienen su lado negativo. Gajes del oficio y qué todo lo que nos pase sea eso como comentaba ayer lunes con Jose.

Y el domingo nos desplazamos para la primera jornada de pista cubierta a las instalaciones de La Aldehuela. Madrugón en domingo y una mañana larga pero cómodos y sentados que estuvimos, que no calientes porque o no funcionaba la calefacción o estaba en `modo ahorro´ más de la cuenta. Hacia tanto que no íbamos y hemos tenido tan poco tiempo para preparar las pruebas que todo iba a ser una sorpresa. Y he de decir que de momento tenemos nueve atletas y dos equipos de relevos clasificados para las finales de las disciplinas de esta primera jornada, los chavales se lo han pasado bien y me quedo con eso. Lo de poco tiempo para preparar las pruebas lo digo porque en un mes nos van a `meter´ lo que en otras temporadas hemos hecho en dos. Y así el próximo sábado, un mes antes de lo normal, tendremos el primer duatlón y al día siguiente pista de nuevo. Es lo que hay.

El lunes por la tarde tenía un compromiso ineludible y la tirada larga de carrera la hice en un rato libre que tuve a mediodía. No quería dejarla pasar porque tenía ganas de salir y porque así me probaba la rodilla. Empecé y como la rodilla no me dio ningún problema continué hasta una hora por un recorrido exigente pero a un ritmo muy suave por si acaso. El compromiso ineludible era acudir a donar sangre y más ahora que las reservas están bajas debido a la pandemia. Allí es donde coincidí con Jose, amigo y compañero del club ciclista y estuvimos charlando un poco de camilla a camilla. Por cierto, siguiendo con carrera. El jueves hubo salida del grupo de iniciación y como solemos decir, nos `sacudimos el polvo´, aunque fuera en una salida de media hora. De hecho hacía tiempo, mucho, que no corría al ritmo al que hicimos el último kilómetro Marisa y yo, que además no era precisamente llano, y supongo que puede ser porque me voy encontrando más descansado después de estos duros meses. Lo dicho al principio del artículo, sensaciones encontradas. Ese día nos juntamos unas 20 personas a correr, desde niños a mayores y de todos los niveles y eso también motiva y mucho.

Autor

Corredor, ciclista y nadador aficionado. Técnico de la Escuela de Atletismo de Alba de Tormes, impulsor del grupo de iniciación a la carrera promovido por el ayuntamiento de Alba de Tormes y monitor de gimnasia para mayores. Entrenador auxiliar de natación, socorrista acuático y monitor de gimnasia en el agua. Formación como monitor de socorros y emergencias por Cruz Roja. Miembro desde sus orígenes del club Alba Running, del Club Ciclista de Alba de Tormes y desde hace un año del Club Deportivo Cádiz Costa de la Luz.