Y tú… ¿por qué corres?

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Por qué correr

Suelo pasar a diario por la zona de la Vega de Salamanca, en Villamayor, por la carretera anexa al Restaurante VillaMayor Golf, ese paraíso gastronómico. No puedo evitar observar cómo cada día aumenta el número de gente que acude a esta zona (tiene menos tráfico que otras) para realizar su deporte favorito, en especial carrera a pie y ciclismo, sin olvidar los paseantes. Son prácticas que nunca conocí cuando era pequeño pero que, poco a poco se van consolidando. Inevitablemente me traslado a aquellas primeras imágenes que nos llegaban desde Estados Unidos de gente haciendo lo que se llamaba ‘footing’. Imágenes de personajes famosos que salían custodiados por sus guardaespaldas a realizar unos kilómetros diarios de lo que ahora ha pasado a llamarse ‘running’. En realidad parecía algo para ricos. La gente normal era más de reunirse en los parques a jugar con sus amigos y con sus perros y pasar allí las tardes.

Sin embargo, en los últimos tiempos, el crecimiento de ‘runners’ y de ciclistas ‘aficionados’ ha sido brutal. Supongo que los cambios en el horario laboral y la satisfacción de sentirse mejor y esa sensación que produce de estar haciendo algo bueno ha influido sobremanera, además del ejercicio de socialización que supone ha permitido a más gente practicar este tipo de deportes.

Supongo que hay estudios, pero no es difícil observar que quien más se cuida suele tener una mayor calidad de vida en todos los sentidos. Y me refiero al que realiza un ejercicio adecuado y una alimentación correcta, que también los hay que se machacan para poder acometer copiosas comidas o consumir otro tipo de alimentos que les llevarían al borde de la obesidad de no ser por esa quema constante de calorías.

Y en este punto recuerdo el artículo que el psicólogo Fabián Sainz escribía en 2017 para BiciRunSalamanca. En él Sainz enlazaba a la perfección –como suele ser habitual en él, por otra parte- las ventajas, experiencias y aprendizajes enriquecedores del deporte con la adicción a la Actividad Física de Fondo (AFF), una vertiente muy interesante de la práctica deportiva a este nivel que presenta distintas características. Sainz apuntaba que “la adicción psicológica y/o fisiológica a un régimen regular de actividad física, y que puede caracterizarse, entre otras cosas, por síndrome de abstinencia después de 24 o 36 horas sin ejercicio”. Sin duda, un apunte muy interesante en este caso, que lleva a que la AFF sustituya a otras actividades sociales llegando a interferir “de forma significativa” en la vida de quien la realiza, además de necesitar el aumento constante de actividad para conseguir el mismo resultado. También nos habló de la utilización del deporte para afrontar o evitar problemas en vez de buscar las ventajas físicas del deporte.

Por eso, Sainz nos invitaba a, de vez en cuando, hacernos una serie de preguntas sobre nuestros hábitos y reflexionar sobre ellos. Parafraseando la canción de Bruce Springsteen, nosotros no somos vagabundos que hayamos nacido para correr, sino que somos ciudadanos que hemos convertido el hábito de correr en una práctica saludable que mejora nuestra calidad de vida. De ahí su correcta práctica, su moderación y su conocimiento. De ahí hacerlo de una forma controlada que no influya en nuestras vidas ni en nuestra cotidianidad, que no nos quite tiempo de estar con nuestros hijos, pareja, amigos, sino que se convierta en una parte de nuestra vida satisfactoria en vez de una obligación. Que cada día lo hagamos más, pero siempre controlados. Que disfrutemos de ello sin que necesariamente tenga que ser una válvula de escape sino que siempre encontremos esos beneficios que produce la práctica deportiva.

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