El árbol del cielo de luz se adorna
con majestuosa monumentalidad,
pero al ponerlo cayó una bola
que en Salamanca se fue a parar.Fuego en la noche que embruja e ilusiona;
los ángeles han dejado en la ciudad
un trocito de magia que emociona,
inundando la plaza, ¡de Navidad!