Mis poemas (II)

- en Firmas
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Lourdes Francés

SONETO

Tejió una sutil red de limpia calma
para envolver su cuerpo tan querido,
manteniendo el frescor de lo prohibido
encadenando amor alma con alma.
Alrededor miró mas vio en su palma
el fruto del amor esclarecido,
rezó sus oraciones de corrido
y postergó el placer que le desalma.
Plegado al deseo que le consume
su acopio de energía remanente,
otorga la caricia que resume
la entrega generosa de su mente;
pues en lecho de amor uno presume
que quien yace en él es porque lo siente.

SIN TI

Perdida en mis pensamientos,
nadando en un mar embravecido
de recuerdos
grabados a fuego
en mi mente;
con el corazón batiendo
al ritmo de mis anhelos…
Así estoy yo…
sin ti.

RÍO TORMES (Soneto)

Susurra al deslizarse el Río Tormes
acariciando leve la ribera.
La negra sombra agazapada espera
la blanca luz tras juncales informes.
La brisa entre los árboles enormes
repica con temblor de Primavera,
cuestionando al alba que conociera
el arcano de sus huellas deformes.
Desde tu helado corazón al mío
trenzaré estos versos en armonía
reflejo puro de nuestro amorío.
Qué hermosa aquella locura tardía:
marcó la senda ayer del extravío,
ahoga hoy el dolor de mi agonía.

TUS MANOS

Tus manos…
Tus manos tan blancas,
sábanas grandes y suaves
que acarician mi mapa,
buscando tesoros,
explorando caminos ignotos
para encontrar las claves:
mis puntos cardinales
mi rosa de los vientos,
donde confluyen
y se agazapan
la niña que una vez fui
la mujer que ahora soy.
Tus manos…
Tus manos tan sabias
que sanan heridas,
reparan fracturas,
reconocen las noxas
que nos atacan
y prescriben remedios
para atenuar el dolor y sufrimiento
de cuerpo y alma.
Lenitivos que alivian y salvan:
árnica para corazones inflamados
que se elevan y escapan.
Tus manos…
Tus manos tan finas
de artista, de mago,
músico, bailarín,
pintor, poeta, literato,
que crean emociones
en partitura blanca,
que escriben poemas,
que pintan retratos,
dirigen orquestas
y sueñan,
volando sobre un escenario
o sobre un teclado,
regalando a los diletantes
sublime belleza, nutriente del alma.
Tus manos…
Tus manos amadas
perfil de esperanza
que revolotean inquietas
cuando no trabajan.
Manos hacendosas
manos delicadas
manos compasivas
manos que acompañan.
Manos tendidas
manos abiertas
hacia un mañana.
Manos que acarician
sin esperar nada.

INSTRUCCIONES

Si vas a quererme
que sea sin remilgos,
a dentelladas,
no como amigos.
Si quieres amarme
que exista arrebato
a destiempo:
no obedezco mandato.
No pongo mi felicidad
ni mi placer en tus manos.
Yo me hago responsable
de defender mi verdad:
por eso somos humanos.
En estas lides no quiero
ni maestros ni colegas
ni compañeros ni hermanos,
me basta con quien elijo
para continuar andando.
Si vas a quererme
no dudes de mí;
nunca te haría daño.
Si quieres amarme
escucha mi voz
entona y susurra
palabras de amor.

DÓNDE

Y después de tanto tiempo
aún me pregunto:
-Adónde fueron aquellos besos
que nos dimos,
dónde las caricias,
los silencios
y las risas
que compartimos?
Clavados en el centro del salón
siento tu abrazo primero
aún con el abrigo puesto.
Nerviosos, febriles de deseo.
Mi cabeza en tu hombro,
mis dedos enredan tu pelo
y me digo muy quedo:
-Por fin llegué a puerto.
Y después de tanto tiempo
aún me pregunto:
-Adónde fueron aquellos besos
que nos dimos,
dónde las caricias,
los silencios
y las risas
que compartimos?

ASÍ ESTOY YO

Con mi corazón en tus manos, amasándolo, conformándolo
para que te quiera
como tú deseas.
Con mi cuerpo entre tus brazos,
imprimiendo y sellando
tu propiedad,
para que tu huella en mí
sea indeleble.
Con mi mente absorta
en el discurrir de la tuya,
para que la vida que compartimos permanezca indemne
en el recuerdo.

Autor

Lourdes Francés
Cirujana Ortopédica y traumatóloga. Runner popular.

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