¡Te quiero!, aun cuando te riño,
¡te quiero! Sin condición.
Serás tú siempre mi niño,
tu amistad, mi bendición.
Eres parte de mi alma,
el destino nos unió.
Nuestras risas compartidas,
a ambos nos convenció.
¡Te quiero! Cuando sonríes,
cuando te enfadas también.
Estaré siempre a tu lado,
solo te deseo el bien.
Hoy el cielo te ha robado,
una parte de tu ser.
Cogeré suave tus manos,
sin dejarte de querer.
¡Te quiero!, te dije un día,
con mis brazos te abracé.
Siempre vas en mis entrañas,
con mi amistad te arropé.