La muerte es tan subjetiva y exigente que no pregunta cuando viene a buscarnos. La educación no le precede, ella es altiva y vanidosa, por eso casi siempre llega sin avisar.
Lo cierto que no suele ser justa, ¿pero hay algo justo en esta vida? Observo la vida monótona de nuestro día a día y pienso que nos venimos abajo por circunstancias banales, situaciones que realmente no tienen importancia, sin percibir la oscuridad que habita en cada uno de nosotros. Sí, todos tenemos un lado oscuro, pero no de maldad. Es esa parte de nosotros que oculta nuestros defectos, que solo algunas personas de nuestro entorno conocen.
Creo que nadie es culpable de tener miedo a morir, nos enfrentamos a un mundo desconocido del que nadie ha vuelto a saludarnos y es una coyuntura que asusta. Nos sentimos pequeños ante alguien tan poderoso como “la muerte”. Y es que lógicamente salimos de la burbuja que a lo largo de toda nuestra vida hemos formado.
¿Por qué te da miedo morir? ¿Temes errores del pasado? Es un sentimiento de culpabilidad equivocado, porque la muerte no es vengativa. Sin embargo, su vestimenta es monótona, siendo esta una simple agenda donde apunta el día que decide venir a nuestro encuentro y realmente ni ella misma sabe por qué, pero es inevitable esquivar el día que ella eligió para nosotros.
Estoy cansada de escuchar, ¡quiero morir! Parecemos niños pequeños, lamentándonos porque esa tarde no fuimos al parque. Comencemos a portarnos como adultos, dejad a un lado las lamentaciones, no deberíamos temer a ese viaje, del cual realmente ni sabemos ni su destino. Disfrutad, vivir, sonreír y llegado el momento de morirnos, hagámoslo con dignidad.
Un amigo mío, siempre me dice: yo, prefiero ver a la muerte como mi amiga y reflexionando tiene razón, todos seguramente alguna vez hemos escuchado el dicho popular de «si no puedes con tu enemigo, hazte su amigo» probemos a hacerlo y lo más probable es que todos perdamos el miedo a morir.
«Si en la oscuridad de tu mente no encuentras la salida, enciende la vela de tu corazón»