Cómo se depuran las aguas

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La depuración de aguas residuales consiste en un tratamiento al que se somete el agua para eliminar y retirar impurezas y agentes contaminantes, antes de ser vertida al medio ambiente o reutilizar parte de esta agua para su reutilización.

El objetivo es obtener un agua apta para su reutilización en diversos ámbitos, que no están relacionados con el consumo humano, ya que por mucho que se mejore la calidad del agua no es, en ningún caso, potable. Gracias a los tratamientos realizados por las depuradoras se consigue una mejor gestión de este recurso primario, se protege el medio marino, se mejora la salud de las personas y se conserva la biodiversidad del entorno.

El agua residual se depura cuando se le realiza un tratamiento basado en una serie de procesos específicos, para eliminar agentes contaminantes físicos, químicos y biológicos y diferenciar claramente el agua limpia de los residuos sólidos. La depuración de aguas residuales tiene como objetivo eliminar los desperdicios, grasas y aceites flotantes, así como arenas y todos aquellos elementos gruesos que pueda contener el agua, eliminar los materiales decantables orgánicos e inorgánicos, eliminar la materia orgánica biodegradable disuelta en el agua y estabilizar y disponer de los fangos extraídos en estos procesos.

Actualmente existen dos factores primordiales que hacen que la contaminación ambiental se vea en aumento. Uno de ellos es el crecimiento urbanístico y, en consecuencia, también su correspondiente actividad económica. Así, la calidad de las aguas se ve afectada y es necesaria su depuración para limpiarla. En este artículo te explicamos el proceso de depuración al detalle.

Procesos de depuración de aguas residuales

La depuración consta de cuatro fases diferenciadas entre las que encontramos las siguientes:

  • Pretratamiento. Se trata de la primera etapa del proceso de depuración. Consiste principalmente en retirar toda la materia gruesa (piedras, grava, arena, ramas, plásticos, papeles, latas, botellas, componentes orgánicos y otros compuestos residuales) que pueda llevar el agua. Para ello se utilizan tres tipos de sistemas diferentes:
    • Pozo de gruesos. En el decantan los materiales gruesos más pesados para su posterior retiro.
    • Desbaste. Conjunto de rejas y tamices con una luz de paso cada vez más fina que permite eliminar los residuos sólidos en suspensión.
    • Desarenador/desgrasador. Se trata de un tanque alargado de grandes dimensiones donde se consigue eliminar las arenas del agua y las grasas que pueda contener.
  • Tratamiento primario. Se trata de un tratamiento físico-químico que consiste en aportar diferentes reactivos químicos al agua. Se compone de dos fases:
    • Coagulación. Se adicionan sales metálicas para formar coágulos de agua.
    • Floculación. Se añaden polímeros en el agua, permitiendo la unión entre los coágulos.
  • Tratamiento secundario. En este proceso se elimina completamente la materia orgánica disuelta en el agua, así como nutrientes también disueltos que llegan con el agua residual.
  • Línea de fangos y otros residuos. Si en el primer proceso de depuración se generan residuos gruesos, en este proceso encontramos los lodos, que son sometidos a un proceso de deshidratación para retirarles la mayor cantidad de agua que sea posible. Después son evacuados por un gestor autorizado hasta su tratamiento final.

Causas y consecuencias de la contaminación del agua

  • PROCESOS FÍSICOS: Se trata de procesos de tratamiento del agua que se basan en la aplicación de fenómenos físicos para la eliminación de contaminantes sólidos presentes en flotación o suspensión en el agua, como la fuerza gravitatoria, fuerza centrífuga, fuerza de cohesión, o la fuerza de retención. Como ejemplos está el desbaste de sólidos, el desengrasado, el desarenado, la flotación, la evaporación, la sedimentación, la desinfección o la absorción.
  • PROCESOS QUÍMICOS: en este tipo de procesos se añaden productos químicos para provocar reacciones que favorecen la eliminación de la contaminación del agua. Ejemplos de procesos químicos en la depuración del agua: la absorción, la desinfección, la floculación, la coagulación, la neutralización, la oxidación, la reducción o el intercambio iónico.
  • PROCESOS BIOLÓGICOS: se trata del proceso de depuración del agua más importante pero también más complejo. Consiste en la utilización de ciertas bacterias y microorganismos que se alimentan de sustancias biodegradables para que limpien las aguas de actividad biológica. Ejemplo de procesos biológicos: los fangos activos, los lechos bacterianos, los lechos de turba, el lagunaje, los biodiscos o los sistemas de filtración al suelo.

Autodepuración

La asombrosa capacidad de autodepuración de los ríos.

Las aguas residuales domésticas incorporan restos de nuestras necesidades fisiológicas (heces y orina), de la preparación de alimentos (aceites, desperdicios…) y de los productos de limpieza e higiene (jabones, geles, champús, detergentes, limpiadores…). Además pueden contener todo aquello que alguien decida tirar por los desagües de casa. También incorporan con frecuencia las aguas residuales industriales de las industrias ubicadas en el interior de pueblos y ciudades, así como las aguas de lluvia (pluviales) cuando llueve.

No todas las depuradoras son iguales. Cuanto más avanzado es el sistema, más depuración se produce y mayor consumo energético se precisa.

Métodos de depuración de aguas residuales:

  • Blandos:
    • Fosa séptica.
    • Filtro verde.
  • Semiblandos:
    • Lagunaje
    • Lechos bacterianos.
  • Convencionales:
    • Fangos activos aireados por turbina.
    • Fangos activos aireados por difusión.

¿Qué podemos hacer?

Infórmese sobre la situación de la depuración de las aguas residuales en su municipio. ¿Funciona la depuradora de aguas residuales? ¿Qué características tiene? Si puede, visítela y conozca su funcionamiento.

Evite arrojar por los distintos desagües de casa sustancias y objetos que deben tener otro destino mejor, como es el cubo de la basura: no arroje nunca al inodoro colillas de cigarrillos, tampones, compresas, preservativos, etc.

Los restos de comida también deben ir al cubo de la basura siempre que sea posible. Vacíe bien los platos en la basura antes de dejarlos en la fregadera. Si tienen parte líquida y sólida (por ejemplo sopa) podemos escurrir el líquido por la fregadera pero dejar los sólidos para el cubo de basura. Los aceites de cocina usados podemos llevarlos a la recogida selectiva, si existe en nuestra ciudad, o almacenarlos en botes o botellas de plástico para acabar depositándolos en la basura cuando estén llenos.

Utilice las dosis justas de detergentes de lavadora y lavavajillas, geles, champús, etc. Esto también contribuye a contaminar menos el agua y facilitar el trabajo de las depuradoras. Es conveniente evitar el uso excesivo de limpiadores muy agresivos.

Si tiene un negocio o empresa no tire a los desagües los productos que utilice en sus procesos y actividades. Infórmese de si deben ser gestionados por un Gestor Autorizado de Residuos, dado su carácter peligroso.

Autor

Equipo de redacción de NOTICIAS Salamanca. Tu diario online. Actualizado las 24 horas del día. Las últimas noticias y novedades de Salamanca y provincia.

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