La devoción mariana de los bejaranos se focaliza con toda la intensidad posible en este santuario y en lo que sus paredes cobijan: una imagen de la Virgen, patrona de la ciudad, de orígenes legendarios.
Habla esa leyenda de un matrimonio de pastores, Joaquín López e Isabel Sánchez. Después de que ambos hubieran tenido un sueño similar en el que se les aparecía la Virgen, un día comenzaron a oír una voz que les decía “buscadme”. Así que, puestos a ello, Joaquín acabó por encontrarse un castaño en este monte, el 25 de marzo de 1446, con la propia Virgen que le señalaba, junto al árbol, la cueva donde debía mirar para encontrar su imagen. El encuentro milagroso tuvo como consecuencia que la peste que asolaba la ciudad comenzará a decrecer mientras que todas las personas que tocaban las ramas de aquel árbol florido sanaban.
El edificio actual y gran parte de la decoración son obra, sobre todo, del siglo XVIII, momento en el que se reavivó la devoción por la virgen, cuya fiesta y romería se celebra el 8 de septiembre.
Las obras se realizaron entre los años 1600 a 1720. La nave del templo es única y la cabecera rectangular. El absidiolo que acoge el camarín y cripta.
- El retablo mayor se realizó entre los años 1740-1741, por Lucas Barragán y Ortega y se doró al poco de hacerse por Andrés de S. Juan de estilo churrigueresco.
- En el presbiterio una bóveda esférica apoyada en impostas que a su vez descansan sobre cuatro arcos torales, que forman en sus ángulos sendas pechinas.
- El pintor de cámara de los duques de Béjar, Ventura de Lirios fue el encargado de decorar la bóveda, con la representación de la Asunción de la Virgen. En las pechinas representa pasajes de la vida de María y en el arco exterior representa la Coronación de la Virgen.
- El primitivo retablo fue cedido a la iglesia de Navalmoral de Béjar y fue sustituido por el actual. Hermoso y muy bello realizado por el escultor bejarano Lucas Barragán y Ortega. Todo ello en función de la hornacina central que contiene el trono de la imagen de la Virgen.
- La imagen de la Virgen restaurada en dos ocasiones: En 1806 que se retocó la cara y las manos. Y en 1996 con motivo del 50 aniversario de la coronación de la Virgen.
- Los dos retablos laterales son del estilo del mayor. Que representa a santa Lucía y a S. Cayetano.
- La talla del Cristo en un lateral de los años 1722 a 1729, realizado por el Hno. Domingo y policromada por Ventura de Lirios.
- La tribuna del coro de la iglesia fue levantado entre 1746 y 1748 con un arco carpanel por el maestro cantero Francisco Sino.
- Entre 1761 a 1764, se le encargaría la creación de la nueva sacristía.
- Los paneles laterales del altar mayor entre 1755 y 1758 se realizaron estilo rococó y son de Gil Laso, artista de Béjar. Y en 1761 a 1764 por el tallista salmantino Miguel Martínez.
- Dos vidrieras con la imagen de S, Antonio de Padua y de Sta. Isabel de Hungría. Ya que aquí estuvieron los franciscanos de 1899 a 1931.
CRIPTA
Es un espacio centralizado y de planta tetra lobulada. El interior es como una cueva resuelta a modo de bóveda vaída. Arranca a nivel del suelo. De ladrillo, en alguno de los cuales se ven las marcas de los dedos de aquellos que amasaron los ladrillos. Es el lugar más antiguo donde se encontraba la primitiva ermita. (1740-41). El zócalo inferior es de piedra y todo lo demás de ladrillo.
La talla de la virgen es obra de Regina Rodríguez, artista de Béjar que la donó al santuario. Tomando como modelo la que se encuentra en la iglesia.
EL CAMARÍN DE LA VIRGEN
- Lugar donde las camareras de la cofradía cambian el manto de la Virgen.
- Su decoración se puede dividir en dos partes: la primera del siglo XVIII tras su construcción en 1730 y en segundo a finales del siglo XIX y principios del XX.
- Decoración arquitectónica de formas geométricas que articulan la cúpula y la pequeña escultura de la paloma del Espíritu Santo, característico del siglo XVIII de Agustín Pérez Monroy.
- Destacamos los lienzos de las ocho mujeres del antiguo testamento en el verano de 1895 de los Hermanos Dumont.
- En las pechinas cuatro cuadros de estilo mariano con ricos marcos de estilo rococó de Agustín Pérez Monroy. Obras barrocas pintadas sobre láminas de cobre del siglo XVIII.
- (1767-1773). Procedente de Italia, su autor se cree que es de Juan de Sande o Ramón Pérez de Monroy.
Las obras del camarín de comenzaron en