Estimado/a amigo/a:
No era el momento, desde luego, pero el día 13 de febrero estamos llamados a decidir nuestro presente y también nuestro futuro. Ahora tocaba seguir combatiendo la pandemia y volcar todo nuestro tiempo y dedicación a conseguir que lleguen a Castilla y León todos los recursos posibles del Plan de Recuperación del Gobierno de España.
Pero ya que nos vemos abocados a acudir a las urnas, le pido que aproveche esta oportunidad para conseguir el cambio que nos lleve por el camino de la esperanzo hacia una Castilla y León más sostenible, digital, cohesionada, igualitaria, social e inclusiva. Sabemos el rumbo que ha tomado esta tierra y que nos ha llevado a la deriva de una despoblación que no acaba de tocar fondo.
Sé perfectamente el esfuerzo, el sacrificio que han hecho las familias de Castilla y León para dar una formación a sus hijos e hijas que les permita ser dueños de su propio futuro. Y sé la pena que produce verlos partir porque no encuentran oportunidades en la tierra que los vio nacer. Esta comunidad autónoma los necesita. De ellos depende nuestro futuro. Y ustedes se merecen tenerlos cerca y ver crecer a sus nietos y nietas.
Miro a mi alrededor y veo el enorme potencial de Castilla y León. Veo sus riquezas naturales, su historia, su cultura, su situación estratégica, sus materias primas… Y veo sobre todo la valía de su gente: su nobleza, su solidaridad, su espíritu de sacrificio, su capacidad de trabajo. Claro que tenemos futuro y para lograrlo le garantizo que cambiaré la dirección que se había tomado en las últimas décadas.
Los tiempos que nos está tocando vivir hacen que este cambio sea imprescindible. La pandemia ha puesto a todo el mundo frente al espejo de sus debilidades pero, gracias a los fondos de recuperación, gracias al Plan España, se abre una puerta a un sinfín de oportunidades que hay que saber aprovechar. Estoy convencido de que del camino que elijamos en esta encrucijada histórica dependerá lo que seamos en las próximas décadas.
Le ruego que se acerque a nuestras propuestas, que las conozca. Están orientadas a que se ofrezcan modos de vida y empleos dignos en nuestros pueblos y en nuestras ciudades. Lo haremos. Podemos hacerlo. Y me comprometo a que todos y todas tengamos derecho a unos servicios públicos de calidad independientemente del lugar en el que vivamos. Y quiero que nos sintamos amparados por una sanidad pública suficientemente dotada de medios humanos y materiales. Para mí, es una prioridad innegociable que nos atienda sin esperas un profesional de la salud, que las puertas de los consultorios de nuestros pueblos estén abiertas y en las de los centros sanitarios de nuestras ciudades, nos reciban de inmediato.
Las pensiones garantizadas por el Gobierno de España, que se merecen por lo mucho que han aportado al desarrollo de esta comunidad, de este país, tienen que permitir que vivan con holgura y disfrutar de la vida. Además, si lo llegan a necesitar, tienen derecho y me comprometo a que puedan recibir cuidados de larga duración y de calidad en su propio hogar.
Como le decía, no era el momento pero vamos a conseguir entre todos y todas que sea una oportunidad para enderezar el rumbo. Me gusto mi tierra y, sobre todo, me gusta su gente. Para mejorar, para tener el peso que Castilla y León se merece y las oportunidades que necesitan sus habitantes, le ofrezco todo mi esfuerzo. Le ofrezco Cambio y Esperanza.
Luis Tudanca