Entrevista a la compañía Spasmo Teatro: «Generamos shows dedicados a toda la familia»

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Spasmo Teatro es una compañía fundada en el año 2002, aunque sus cuatro miembros (Vicente Martín, Álvaro Sánchez, José G. Sánchez e Isaac Tapia) llevan trabajando juntos desde 1992. Su seña de identidad es el humor gestual, y además de compaginar hacer teatro de sala, lo compaginan con las apariciones regulares en televisiones nacionales y varios espectáculos de calle basados en la interactuación con el público, el colorido y la diversión.

¿Cómo surgió la compañía y qué fue lo que os motivó a crearla?

Nuestros comienzos se sitúan en el barrio Virgen de la Vega, allá por el año 1992. Un barrio maravilloso tanto por su arquitectura como por su gente, cuna de grandes actores y mejores cómicos. Tras pasar varios de los componentes por un taller de teatro impartido por Maribel Iglesias, un grupo de amigos decidimos dedicar el verano en preparar un espectáculo bajo su dirección, y aquí seguimos treinta años después.

Vuestros espectáculos se caracterizan por ser humorísticos, pero exactamente ¿qué tipo de humor?

Nos dedicamos al humor gestual, con el lenguaje universal del gesto como herramienta y la expresión corporal como estrategia para contar nuestras historias.

Los dos objetivos principales de las obras de teatro son hacer reflexionar al público o, en su defecto, hacer que se diviertan. ¿Cuál es la intención o el mensaje que queréis transmitir?

Siempre hay un trasfondo detrás de cada situación, pero el objetivo es la diversión y que la gente salga de la rutina por una hora. Muchos de los shows están combinados con un componente didáctico para los más pequeños, y la combinación no puede ser más exitosa.

El proceso de creación de las historias, los personajes… es un proceso delicado y difícil. ¿Cómo lo hacéis o qué pasos seguís?

Hacemos una tormenta de ideas, buscamos el acuerdo a partir de las distintas proposiciones y generamos una idea común. Si nos cuesta mucho ponernos de  acuerdo en algo, recurrimos a las amenazas o al soborno (risas).

Prácticamente tenéis público de todas las edades, pero ¿hay alguna obra que esté dirigida a un público más concreto?

Generamos shows dedicados a toda la familia

El feedback con el público es complicado tenerlo en muchas ocasiones, y en vuestras obras se interactúa con él. ¿Cómo lo conseguís?

Ahí la experiencia sobre el escenario es clave. No siempre los gags (imagen) funcionan de la misma manera, y la improvisación y el tempo de cada situación son claves. Por otra parte, es parte de la gracia de este trabajo, y lo hace aún más excitante.

Volviendo al tema de las historias, ¿cuál es la actuación que más os piden o con la que más disfruta el público? ¿Y la que más disfrutáis vosotros?

Tenemos varias situaciones míticas que la gente recuerda, aunque cada uno tiene más o menos recuerdo de uno u otro espectáculo. En nuestro caso, le tenemos más cariño a las situaciones que interpreta el compañero y te permiten estar bebiendo agua mientras tanto (risas).

En la obra ‘Galerías Tonterías’, la voz en off es del humorista y actor Josema Yuste. ¿Fuisteis vosotros los que os pusisteis en contacto con él o decidió colaborar él porque ya os conocía?

Conocimos a Josema en un programa de TV de sábado noche en el que actuamos, y le gustó mucho nuestro estilo. Somos admiradores de su trabajo en Martes y Trece, y nos encanta el humor absurdo, asique nos pareció bastante absurdo proponerle trabajar con nosotros y fusionar ambos estilos dentro de un show (Que por cierto recomendamos a todos los espectadores incluso a los programadores). Él quedó encantado y le empezó a ir muy bien en el mundo del teatro (risas).

Antes hemos hablado de la intención o el mensaje que tienen las obras. ¿Tiene ‘Show Park’ algún mensaje más potente que, por ejemplo, ‘Viaje al centro del cuerpo humano’?

Quizá ‘Show Park’ tenga un componente de crítica social, y ‘Viaje al centro del cuerpo humano’ tiene un enfoque puramente didáctico.

Debido a la situación del Covid-19, el panorama cultural se ha visto muy afectado. Aún así, es momento de reactivar el sector y demostrar que la cultura no es peligrosa. ¿Qué le diríais al público para que se anime a veros?

Nada mejor que volver a la rutina para los amantes de la cultura, y es una gran oportunidad para descubrir el teatro a los no habituales que tengan ganas de divertirse y buscar nuevas actividades.