PELÍCULA: 007. Alta tensión

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The Living Daylights. EE UU, 1987 (125 minutos). Director: John Glenn. Intérpretes: Timothy Dalton, Maryam d’Abo, Joe Don Baker.

Típica entrega del agente 007, la decimoquinta título de la serie, la cuarta realizada por John Glen y la primera protagonizada por Thimoty Dalton. Conseguidas escenas de acción, atractivos efectos especiales y todos los elementos propios de la serie (director incluido) para una cinta realmente entretenida. El filme suma los géneros de acción, aventuras y thriller, a los que añade elementos de romance, suspense, guerra, espionaje y crimen. Alta tensión es una película un tanto gélida, sobria, sin caer en el deslumbramiento de otras películas del 007. Dalton realiza una interpretación enérgica y elegante, aunque algo rígida. La actuación de Myriam d’Abo que-da por debajo de las habituales de la serie.
El agente secreto 004 ha sido asesinado durante una misión de entrenamiento en Gibraltar. En su cadáver se encuentra una nota: Smiert spionam (Muerte a los Espías). El general Koskov de-serta del KGB y dice que el responsable de su deserción es Pushkin, general soviético que, dice Koskov, tiene la intención de asesinar a una serie de agentes británicos. Bond no cree la historia de Koskov, más aún cuando éste es capturado de nuevo por la KGB. Para dar con el paradero de Koskov, Bond regresa a Bratislava, donde encuentra a la novia del general, la violoncelista Kara Milovy (Myriam d’Abo), que también corre peligro. La ayuda a escapar, y descubre que Koskov se halla en Tánger junto al general Whitaker, traficante de armas. Bond y Kara se ena-moran. La acción continuará en Afganistán.