Nick of time. EE UU, 1995 (90 m.). Director: John Badham. Intérpretes: Johnny Depp, Christo-pher Walken.
Una peligrosa organización criminal rapta a la hija de un contable. En 90 minutos, el gris em-pleado deberá asesinar a una gobernadora si quiere recuperar a la criatura. Ésta es la idea del trepidantre thriller dirigido por John Badham (Fiebre del sábado noche) y protagonizado por un reparto tan conocido como efectivo. Lo malo es que esta intriga, más bien leve, está narrada en tiempo real y ha de ser respetuosa con el transcurrir del tiempo, de modo que el espectador está más pendiente del reloj que de la acción. Quizá por ello, para algunos, la película pierde en cre-dibilidad a medida que avanzan las secuencias.
Gene Watson (Johnny Depp), un contable viudo, y su hija Lynn de seis años (Courtney Chase) son secuestrados en la estación de tren de Los Angeles por unos impostores que se hacen pasar por policías, el Señor Smith y la Señora Jones (Christopher Walken y Roma Maffia). Sus secues-tradores entregan a Watson un arma y le obligan a asesinar a un miembro del gobierno, Eleanor Grant (Marsha Mason), en un acto oficial, en un hotel, o jamás volverá a ver con vida a la pe-queña. Sin tiempo que perder y con la única colaboración de Huey, un empleado del hotel (Charles S. Sutton), Gene deberá aceptar el chantaje si quiere recuperar a su hija o al menos así hacérselo creer a los dos enigmáticos y malvados chantajistas.