PELÍCULA: A pleno sol

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Plein soleil. Francia-Italia, 1960 (115 m.). Director: René Clément. Intérpretes: Alain Delon, Marie Laforêt, Maurice Ronet.

La mítica novela de Patricia Highsmith (El talento de Mr. Ripley) sirve de base a este maravillo-so thriller, en el que Alain Delon regala una legendaria encarnación del amoral Ripley, embarca-do en un intento de crimen perfecto con el que saciar su arribismo y sus ambiciones. La película se rueda en pleno auge de la llamada nouvelle vague. Sin embargo ha superado el paso del tiem-po bastante mejor que la mayor parte de las películas de ese momento (Al final de la escapada, Hiroshima, mon amour). Un filme repleto de codicias turbias y pasiones oscuras, que escarba en las profundidades de la condición humana por medio de una embriagadora cadencia narrativa y de una lección de puesta en escena de asfixiante intensidad. Ciertamente A pleno sol ofrece la perversa belleza de su look visual –excepcional cromatismo decadente en la fotografía de Henri Decae–, destinada a potenciar una narrativa que no sigue los patrones convencionales y prefiere indagar en la mirada, las reacciones, los gestos, buscando a través de ellos el estudio de sus ca-racteres. Por encima de las espléndidas interpretaciones de la debutante Marie Laforêt, en el pa-pel de la deseada Marge, y de Maurice Ronet, emerge la creación de un Alain Delon en estado de gracia, en un trabajo por el que vale toda una carrera, que le permitió consagrarse como pro-totipo del beau tenebraux. Excelente fotografía y apropiada música. Imprescindible.
En 1999 Anthony Minghella hace una nueva versión (El talento de Mr. Ripley) que, aunque también interesante, evidentemente no hace en modo alguno sombra a la de Climent, en especial por el abismo existente entre la creación a la que da vida el gran Alain Delon y las notables insu-ficiencias dramáticas del melifluo Matt Damon.
Tom Ripley, un cazafortunas, es enviado a Europa por el Sr. Greenleaf para buscar a su hijo Phi-lip, un playboy mimado, y traerle de vuelta a EE. UU. A cambio recibirá 5.000 dólares. Philip juega con Tom fingiendo que volverá con él pero no tiene ninguna intención de dejar a su pro-metida, Marge, ni de cumplir los deseos de su padre. Tras una relación difícil, marcada por una serie de humillaciones que Philippe hace pasar a Ripley, éste lo asesina y decide suplantarlo, vi-viendo la vida de un plaboy rico. Llama a Marge fingiendo ser Philip para decirle que ya no la quiere. Pero cada vez es más difícil engañar a la gente y tiene que cometer otro asesinato y Mar-ge sospecha.