Sweet and lowdow. EE UU, 1999 (95 minutos). Director: Woody Allen. Intérpretes: Sean Penn, Samaritha Morton.
Muchos aficionados tachan sistemáticamente de menores las últimas películas de Woody Allen. Y es cierto que quien las entrega con tal estajanovismo tiene dificil lograr que todas ellas sean obras maestras. Ahora bien, hace dos años, el maestro neoyorquino aportó una indiscutible, Match point; y sólo ocho años atrás filmaba Acordes y desacuerdos, otra de las cumbres de su cine. Un filme que tiene como protagonista a un sujeto arrogante, cleptómano y excéntrico, ob-sesionado con la figura de Django Reinhardt, el guitarrista que revolucionó el jazz en los años treinta; un tipo tan sensible en el escenario como ególatra fuera de él, y ante quien el espectador encuentra dificil identificación. Acordes y desacuerdos es una comedia, sí, pero muy negra, que escarba en las miserias de la sociedad mientras se mueve en un torbellino de emociones.