The big combo. 1955 (80 m.). Director: Joseph H. Lewis. Intérpretes: Cornel Wilde, Richard Conte, Brian Donlevy, Jean Wallace, Lee Van Cleef.
Una de las joyas que era capaz de crear el verdadero cine de serie B, el que vivió escondido en el vientre de los grandes estudios hollywoodienses en los años cuarenta y cincuenta. Películas de escaso presupuesto y abultada imaginación en las que se movía el talento de directores como el gran Joseph H. Lewis, autor de joyas como El demonio de las armas. Agente especial es po-siblemente la película más negra de todas las realizadas por Lewis por su ambientación, su foto-grafía, y por la historia que nos cuenta, la de las andanzas de un policía enamorado de la amante del gánster al que persigue. El guión de Philip Yordan –uno de los grandes–, además de narrar-nos la persecución a que es sometido un gángster por parte del típico policía íntegro, aporta otros elementos que enriquecen el relato: la crítica a la sociedad y a la ley, que permiten el abuso de poder por parte de cualquiera que tenga dinero; las razones personales del policía Diamond (Cornel Wilde) para dedicar tanto empeño y dinero público en atrapar a Brown (Richard Con-te); la relación homosexual que se sugiere y se intuye entre los dos matones al servicio del gán-gster, etcétera. En este thriller ejemplar, Lewis logra hacer temblar unas imágenes tan secas co-mo descarnadas, de inusitada violencia. Dentro de la general brillantez con que está resuelta la película, destaca la escena del asesinato de McClure, el gángster venido a menos ridiculizado por Brown. Antes de ser ametrallado le quitan el audífono para que, al menos, no pue-da escuchar su propia muerte. Lewis adopta el punto de vista de la víctima y así, en un plano subjetivo, vemos los fogonazos de los disparos pero no los oímos. Una escena que merece estar en cualquier antología del género.
El Teniente Diamond es obligado a cerrar su caso sobre el jefe de la mafia Mr. Brown, porque le está costando al departamento demasiado dinero sin ningún resultado. Diamond va a realizar un último intento de conseguir evidencias a traves de la novia de Mr. Brown, Susan Lowell (Jean Wallace). Desmayada tras un intento de suicidio, Susan repite el nombre de “Alicia” que había visto escribir a Brown en una ventana con vaho. Este nombre será una pista para Diamond.