España, 2006 (140 m.). Director: Agustín Díaz Yanes. Intérpretes: Viggo Mortensen, Unax Ugalde, Elena Anaya, Ariadna Gil.
La tercera obra de Díaz Yanes funde varias de las célebres aventuras escritas por Pérez-Reverte para convertirse en una ambiciosa superproducción española, irregular, desde luego, pero abun-dante en hallazgos visuales. Ante la imponente presencia de Viggo Mortensen, en un papel que le va como anillo al dedo, Alatriste sabe recuperar el aroma de los viejos filmes aventureros y culmina con una llameante secuencia final, en la que el Tercio capitaneado por Alatriste se en-frenta con las tropas francesas: en la mirada de Mortensen, en el “Cuenta lo que fuimos” que ruega Eduard Fernández al joven Unax Ugalde, vive más cine que en docenas de películas pre-suntamente admirables. Aunque en ocasiones el espectador que no haya leído las novelas pueda perderse, el conjunto resulta tremendamente entretenido. “Apasionante y sombría. (…) Un sóli-do discurso histórico (…) Entre lo visualmente más potente que haya dado el cine español en años, como ese espeluznante final en Rocroi, que clausura un mundo” (M. Torreiro).
En la España Imperial del siglo XVII, Diego Alatriste (Viggo Mortensen), valeroso soldado al servicio de su majestad, combate en una guerra en las frías tierras de Flandes. En una embosca-da de los holandeses, Balboa, amigo y compañero de armas, cae herido de muerte. Alatriste es-cucha de los labios de su amigo una última petición y promete cumplirla: cuidará de su hijo Íñi-go y le alejará del oficio de soldado. A su regreso a Madrid, Alatriste se encuentra con un impe-rio moribundo. La misma España en la que Quevedo y Góngora escriben sus versos, Velázquez pinta sus cuadros, y Lope de Vega estrena sus comedias, se desmorona ante la impasibilidad de su Rey. La corte de Felipe IV, dominada por las intrigas y la corrupción, es manejada a su anto-jo por el Conde Duque de Olivares (Javier Cámara), con el apoyo de la Santa Inquisición. El propio Alatriste, que malvive vendiendo su espada, se verá implicado en una de estas intrigas cuando es contratado junto a otro mercenario, el italiano Gualterio Malatesta (Enrico Lo Verso), para dar muerte a dos misteriosos personajes que viajan de incógnito a Madrid. El destino de Alatriste quedará marcado cuando, intuyendo algo turbio en el siniestro encargo, decide perdo-nar la vida a los dos extranjeros y enfrentarse a un Malatesta que pretendía terminar el trabajo. Esa noche se ganará un enemigo para toda la vida. Cuando Alatriste descubre a quién ha salva-do la vida, entiende que tendrá que enfrentarse a fuerzas demasiado poderosas para combatirlas con la espada. Pero no estará solo, la bellísima María de Castro (Ariadna Gil), sus inseparables compañeros en el campo de batalla y sobre todo Íñigo (Unax Ugalde), ahora casi un hijo para él, serán el apoyo incondicional del Capitán y personajes claves de esta gran historia de aventuras.