PELÍCULA: Alexander Nevsky

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Alexander Nevsky. URSS, 1938 (112 m.). Director: Sergui M. Eisenstein. Intérpretes: Nikolai Cherkasov, Andréi Abrikosov, Nikolai Okhlopkov, Dmitri Orlov, Anna Danilova, Vera Ivacheva.

Tras pasarse una década sin estrenar ninguna película, en 1938 Eisenstein volvió a rodar otra obra maestra con el relato épico del príncipe Alexander Nevsky y su defensa de la zona norte de Rusia ante el ataque de los teutones en el siglo XIII. La guerra entre teutones y tártaros es retra-tada con crudeza y magnificencia por el maestro del montaje. Eisenstein planteó Alexander Nevsky como una gran película épica, como un gran espectáculo dirigido al mayor número de espectadores posible. En el sustrato de la narración era fácil adivinar el intento de concienciar a las masas sobre la necesidad de defender el país ante la posibilidad de una invasión por parte de huestes extranjeras –no tardaría mucho la invasión alemana–. De este modo, satisfacía por igual la necesidades creativas y las políticas: a su regreso de México, Esenstein tuvo que doblegarse –al menos en apariencia– a los mandatos de la cúpula del poder soviético. Así, la película fortale-ció su carácter propagandístico (hoy en día resulta imposible ver el filme sin advertir su explícito sentido propagandístico contra la ideología nazi y el final es toda una declaración de intencio-nes de la política soviética stalinista). Eisenstein convirtió a los teutones en la auténtica encarna-ción de lo depravado, adornando a los guerreros con cascos de cuernos y símbolos de maldad. En contrapartida, los soldados rusos combatían a cara descubierta, mostrando sus rasgos cando-rosos y positivos. Lo que en manos de cualquier otro, no daría pie más que a la creación de un burdo relato maniqueísta y panfletario, en Eisenstein se acabó por convertir en una auténtica elección estética. Destaca la larga parte de la batalla sobre el lago helado de Peepsi, en la fron-tera con Estonia, donde las imágenes se conjugan a la perfección con la sublime música del maestro Prokofiev. Una película literalmente monumental, colosal, otro desafío estético de Ei-senstein, de impresionante belleza. Un clásico ruso.
Relato épico de la historia de Alexander Nevski, desde su aparente posición de humilde pesca-dor hasta su condición de héroe de guerra que llevó a su país a la victoria. En el siglo XIII, una Rusia medieval debe hacer frente a las amenazas de los mongoles y, sobre todo, de los caballe-ros teutones, antes las que algunas de las organizaciones rusas, trataron, y consiguieron, la crea-ción de un pacto de no-agresión; pero la gente consideraba a estos líderes como cobardes y trai-dores. El pueblo de Novgorod se convierte en el centro de la resistencia al que, poco a poco, se van uniendo gente y otras poblaciones. El príncipe Alexander Nevski dirigirá a sus hombres en una batalla decisiva, y se convertirá en el héroe a seguir, por quien luchar y por quien morir.