There’s something about Mary. EE UU, 1998 (114 m.). Director: Bobby Farrelly, Peter Farrel-ly. Intérpretes: Cameron Díaz, Matt Dillon, Ben Stiller.
Cuatro años después de la demenciada Dos tontos muy tontos, los ínclitos Farrelly atacaban con esta zafiedad en la que Ben Stiller intenta, todo desaforado, conquistar a su amor del instituto. Los Farrelly contaron con Cameron Díaz para protagonizar esta esperpéntica comedia de enre-dos sentimentales, que obtuvo, al igual que Dos tontos muy tontos, un imprevisible exitazo en las salas cinematográficas. Las vivencias de un joven que contrata a un detective privado para que encuentre a la chica de sus sueños sirven de base a esta delirante y alocadísíma historia que con-serva algunos momentos (muy pocos) divertidos. La cosa se sostiene sobre los dudosos cimien-tos del humor soez y, dicen, políticamente incorrecto. La cosa es enlazar chistes con la escatolo-gía como arma recurrente. Las gracietas de los Farrelly sólo escandalizan a los más mojigatos. Mala, aunque tendrá su público.
Ted Strohehmann (Ben Stiller) es un joven que vive aferrado a la esperanza de recuperar a Mary Jansen (Cameron Díaz), la chica con la que todos los chicos soñaban en el instituto y con la que él arruinó la única cita que tuvo con ella debido a un problema con una cremallera. Después de 14 años sin verla, la vida da otra oportunidad a Ted. Sin embargo, Pat Healy (Matt Dillon) no le pondrá las cosas fáciles.