Alien. EE UU, 2003 (117 minutos). Director: Ridley Scott. Intérpretes: Sigourney Weaver, Harry Dean Stanton, Tom Skerritt, Veronica Cartwright, Ian Holm, John Hurt, Yaphet Kotto.
Con un diseño de producción extraordinario, un guión sorprendente –libre adaptación de la no-vela La linea de sombra de Joseph Conrad– y una puesta en escena tan efectiva como brillante se presenta esta obra maestra del género, dirigida por Ridley Scott, que apostó desde el co-mienzo por una historia oscura a medio camino entre el terror y la ciencia-ficción. Obra maestra, filme hermoso, tenebroso, tenso, angustioso cuento gótico de horror por cuyas arterias y espe-luznantes pasillos corren fantasmas de Conrad y Lovecraft. Es el suspense sobrecogedor, el más sobrecogedor de los últimos tiempos.
Un clásico incontestable, un título imprescindible del cine americano del último medio siglo. En su día sentó cátedra; hoy continúa siendo un referente. Alien es una película modélica, en la que el terror nace de la sugerencia: la explicitud sólo llega en los minutos finales. Una asfixiante nave espacial, un planeta recóndito y un terrible extraterrestre, del que el espectador nunca tie-ne una descripción completa, son las firmes bazas con las que juega un Ridley Scott en el que aún se podía creer como director. En Alien las sensaciones viven al límite y la puesta en escena crea turbias explosiones de pánico.Efectos especiales del maestro Stan Winston. El alien fue obra del diseñador suizo Hans Rudi Giger. Los trajes espaciales fueron creados por el famoso dibujante de cómics Jean Giraud – Moebius. Oscar a los efectos visuales y espléndida banda sonora de Jerry Goldsmith, nominada a los Grammy y a los Globos de Oro. En 2003, Alien: The director’s cut (Alien, el 8º pasajero. El montaje del director).
De regreso a la Tierra, la nave de carga Nostromo interrumpe su viaje y despierta a sus 7 tripu-lantes. El ordenador central, MADRE, ha detectado una misteriosa transmisión, de una forma de vida desconocida, procedente de Acheron, un planeta cercano. Obligados a investigar el origen de la comunicación, la nave se dirige al extraño planeta… La teniente Ripley descubre que la señal no es un SOS sino un aviso de peligro, pero ya es tarde: descubren unos misterioros huevos, y ese es el principio… Uno de los pasajeros es atacado por un ser desconocido, el 8º pa-sajero, un peligroso alienígena que comienza a atacar a los tripulantes de la nave.