Mildred Pierce. EE UU, 1945 (105 m.). Director: Michael Curtiz. Intérpretes: Joan Crawford, Jack Carson, Zachary Scott, Ann Blyth, Eve Arden, George Tobias.
Es un clásico del cine americano. Adaptado de la novela homónima de James M. Cain (1941), el relato acaba siendo un extraño híbrido contado a manera de relato narrativo a partir de flash-backs ubicado entre el film noir policial –reconocible en la fotografía ensombrecida y en los pla-nos agudos– y el melodrama familiar con los elementos más puros que a este caracterizan en cuanto a la estructura de tiempo y espacio de sus personajes y sus acontecimientos. Así, resulta una magnífica combinación de cine negro y melodrama. Joan Crawford, la mayor estrella feme-nina de la época, volvió a triunfar con este melodrama de tiempos de guerra en el que encarna a una madre que sacrifica su vida por una hija sin escrúpulos ni sentimientos. 6 nominaciones, in-cluyendo mejor película y Oscar a la mejor actriz (Joan Crawford).
El segundo marido de Mildred Pierce (Joan Crawford) ha sido asesinado y ella está siendo inte-rrogada por la policía. A partir de entonces, y a modo de flash-back, la mujer cuenta cómo ha sido su vida desde que se casó por primera vez hasta que lo sacrificó todo por su hija. Mildred es una madre de clase media que intenta a cualquier precio subir en el escalafón social con su familia durante la Gran Depresión –está localizada en Los Angeles de los años 30–. Preocupada por sus descendientes ganancias, se separa de su primer marido y sale con sus dos hijas, Veda (Ann Blyth) y Ray a buscarse la vida. Y, partiendo del humilde escalón de camarera, levanta un importante negocio de hostelería. Su hija Vera, de ambiciones desmedidas, desprecia el trabajo con “olor a fregadero” de su madre, y Mildred tiene que soportar todo tipo de vejaciones de su propia hija. Pese a ello, se seguirá sacrificando por ella.