PELÍCULA: Amarga victoria

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Dark victory. EE UU, 1939 (100 m.) Director: Edmund Goulding. Intérpretes: Bette Davis, George Brent, Humphrey Bogart, Ronald Reagan.

Emocionante, potente y atípico melodrama clásico, en blanco y negro, basado en una obra de teatro de George E. Breweer Jr. y Bertramn Bloch, cuyos derechos adquirió la Warner a instan-cias de Bette Davis. La película relata un amor sin futuro entre un neurocirujano y una joven rica, alegre y jovial, operada de un tumor cerebral, consciente de la proximidad de su final. El eje del relato es la posibilidad de afrontar la muerte inminente con espíritu de lucha, presencia de ánimo y apostando a favor de no darse por vencido antes de tiempo, aprovechando y disfru-tando la vida con intensidad y sin desmayo hasta el último momento. Exalta la fortaleza de una mujer correosa y lúcida que cambia el ajetreo y la superficialidad de las fiestas con los amigos, por el entorno de sosiego y contacto con la naturaleza de una casa de campo.
Aunque el tema sea un poco manido, supera a cualquier otra película del mismo tema (por ejem-plo, Love Story) simplemente por la calidad de actores, director y desarrollo del guión. Impre-sionante el papel desempeñado por Bette Davis, que ya empieza a dar muestras de su grandísi-mo potencial, con un complejo personaje que le exige constantes cambios de registro, que la jo-ven actriz supera con una pasmosa naturalidad. La banda sonora de Max Steiner refuerza los momentos de alegría, sorpresa, decepción, desesperanza y firmeza. La fotografía, de Ernest Ha-ller (Jezabel, 1938), es clara y luminosa, combina grises moderados con contrastes intensamente oscuros, acompañados siempre de blacos francos (camisa, pañuelo, paredes, etc.). Se beneficia de una excelente iluminación. El guión centra en Judith la narración, que conserva un ligero sa-bor teatral. La interpretación de Bette Davis es una de las mejores de su carrera. Destaca la pre-sencia de H. Bogart y R. Reagan. Obtuvo un gran éxito comercial. En 1963 se rodó un remake mediocre, Horas robadas, protagonizado por Susan Hayward.
Long Island (NY), 1938. Judith Traherne (Bette Davis) es una rica y agraciada joven, de 23 años, aficionada a las fiestas y a los caballos de carreras, de carácter independiente y voluntario-sa; una mujer de éxito en todos los sentidos. Indispuesta, se pone en manos del neurocirujano Frederick Steele (George Brent), de quien se enamora. Pese al mal pronóstico de la enfermedad, se casan y se trasladan a una casa de campo de Vermont, localidad próxima a Boston, donde ella apura las posibilidades de felicidad, mientras él investiga la curación de los tumores cerebra-les.