EE UU, 1998 (109 minutos). Director: Mark Pellington. Intérpretes: Jeff Bridges, Joan Cusack, Tim Robbins.
La mejor película del habitualmente anodino Mark Pellington, una intriga eficiente y, en ocasio-nes, notable, que se convierte en una reflexión sobre la naturaleza del terrorismo y sobre el mie-do que late en el interior de una sociedad en la que se frustra, de modo inevitable, todo atisbo de convivencia. Siguiendo los pasos de Alfred Hitchcock, Pellington muestra un interesante juego de apariencias en el que un hombre y su hijo sospechan que sus nuevos vecinos, dos seres a priori normales, esconden un secreto inconfesable. El soberbio trabajo del reparto redondea la función.
Los Faraday son una familia rota por un atentado terrorista. Michael, catedrático de historia, vive obsesionado desde que mataron a su esposa, una agente del F.B.I., mientras investigaba a una banda terrorista. El hijo de Michael entabla una gran amistad con el hijo de los Lang, sus nuevos vecinos, pero el catedrático rápidamente comienza a sospechar de ellos, ya que piensa que son miembros de un grupo terrorista que planea un atentado.