PELÍCULA: Asalto al distrito

- en Cultura

Assault on precint 13. EE UU, 2005 (109 m.). Director: Jean-Franrois Richet. Intérpretes: Ethan Hawke. Laurence Fishburne, Gabriel Byrne.

El director francés Jean-Francois Richet, autor de obras tan inclasificables en el cine francés como Ma 6-T va crack-er y De l’amour, debutó en el cine americano con esta desangelada ver-sión del filme que en 1976 dirigió John Carpenter (Asalto a la comisaría del distrito 13), que a su vez estaba inspirada en «Río Bravo» (1959), de Howard Hawks, de la que el propio Hawks había realizado un remake en 1966 (El Dorado). Lo que en Carpenter era desparpajo y sana des-fachatez, en esta nueva versión es solo una cadena de tópicos filmados con pomposidad, por mucho que Ethan Hawke entregue una interpretación excelente. Adornado con un conocido reparto y una eficaz puesta en escena, este thriller echó de menos una realización mucho más imaginativa. “Imaginación cero. (…) Mejor dirigido que escrito, el nuevo Asalto al distrito 13 acusa una tendencia al tópico sentencioso y en la última parte el autor se equivoca al sacar la ac-ción de la comisaría” (Javier Ocaña). Richet recuperaría el pulso, de nuevo en Francia, con su potente díptico basado en la figura del delincuente Jaques Mesrine: L’instinct de mort y L’ennemi public nº 1.
Quedan pocas horas para que el año toque a su fin y la comisaría del distrito 13, una de las más antiguas de Detroit, está a punto de cerrar. Muchas carreteras están cortadas debido a la fuerte nevada y sólo queda un puñado de policías encabezado por el sargento Jake Roenick (Ethan Hawke), un buen oficial que continua en tratamiento psiquiátrico porque no consigue olvidar una operación fallida que tuvo lugar la primavera pasada. Roenick y la vieja comisaría no están en su mejor momento. Este mismo día, el 31 de diciembre por la mañana, un policía de paisano intenta arrestar al mafioso Marion Bishop (Laurence Fishburne), el gángster más buscado, casi una leyenda en la ciudad. Éste se defiende y mata al policía antes de ser capturado por la Uni-dad contra el Crimen Organizado encabezada por Marcus Duvall (Gabriel Byrne). Bishop es esposado y acaba en un autobús que le lleva a la cárcel con varios delincuentes: Beck, un yonqui (John Leguizamo), Smiley, un estafador (Jeffrey Ja Rule Atkins) y Anna, miembro de una ban-da (Aisha Hinds). Pero la tormenta de nieve arrecia y el autobús, ante la imposibilidad de alcan-zar la cárcel de alta seguridad, sólo consigue llegar a la comisaría del distrito 13 donde los pri-sioneros son encerrados temporalmente. La inesperada llegada saca de quicio a Roenick casi tanto como la psicóloga policial Alex Sabian (Maria Bello). Sin embargo, Iris Ferry (Drea de Matteo), la provocadora secretaria de la comisaría, y el veterano poli Jasper Old School OShea (Brian Dennehy) no están dispuestos a que el trabajo extra les impida celebrar la llegada del año… hasta que dos hombres enmascarados fuertemente armados atacan a los guardias del au-tobús. Después de repeler el ataque, los policías de la comisaría del lejano distrito se dan cuenta de que vendrán otros para intentar llevarse a Bishop, dispuestos a matar a quien se interponga en su camino. Los polis esperan que Roenick se decida a tomar el mando mientras los delin-cuentes esperan que el frío Bishop tenga una idea, pero a policías y delincuentes no les quedará más remedio que unir sus fuerzas si quieren sobrevivir ante la banda de forajidos que, armados hasta los dientes, tienen cercada la comisaría. A los de dentro, que tienen pocas armas aunque mucho valor, les espera una larga noche. Mientras luchan a vida o muerte, la sangre borra la del-gada línea que separa el bien del mal.