PELÍCULA: Bailar en la oscuridad

- en Cultura

Dancer en the dark. Dinamarca, 2000 (139 m.). Director: Lars von Trier. Intérpretes: Björk, Catherine Deneuve, Vladan Kostic.

Hasta cien cámaras digitales de vídeo utilizó el danés Lars von Trier, uno de los grandes artífi-ces del movimiento Dogma, para rodar algunos de los antológicos números musicales de este brutal alegato contra la pena de muerte y el sistema judicial norteamericano. Von Trier nos tenía acostumbrados a obras geniales (la estremecedora Rompiendo las olas, la inteligentísima Los idiotas), pero Bailar en la oscuridad es una de las obras maestras del último cine, incluso, una de las mejores películas de todos los tiempos. Lars Von Trier inventa en un brote de genio un asombroso y arrollador drama musical. El guión, no muy diferente del de los peores telefilmes sobre enfermos terminales, se convierte en las manos de Von Trier en una deslumbrante obra. Reinventa dos géneros, al fundir los edulcorados musicales de la Edad de Oro de Hollywood con el más puro melodrama, salpicado con destellos de tragedia griega; pone el estilo documen-tal al servicio de una ficción que camina peligrosamente por el delgado filo que separa lo subli-me de lo irreal; crea unos números musicales absolutamente originales y arrebatadores; fuerza los límites de su puesta en escena para asfixiar al espectador en un drama tan cruel como exte-nuante; y, sobre todo, tiene el final más desolador y brutal que se ha visto jamás en el cine. Avi-so: deja en estado de shock. Extraordinaria película, aterradora y genial. Palma de Oro en el Festival de Cannes.
Selma, inmigrante checa y madre soltera, trabaja en una fábrica situada en un pueblo de los Es-tados Unidos. Su única vía de escape a tan rutinaria vida es su pasión por la música, especial-mente las canciones y los números de baile basados en los musicales clásicos de Hollywood. Selma esconde un triste secreto: está perdiendo la vista y su hijo padecerá el mismo mal si ella no puede conseguir el suficiente dinero para asegurarle una operación y evitar que su hijo tenga el mismo destino. Pero la tragedia acecha…