PELÍCULA: Bajo los techos de París

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Sous les toits de Paris. Francia, 1930 (96 m.). Director: René Clair. Intérpretes: Albert Préjean, Pola Illéry, Gaston Modot, Bill Bocket, Edmond T. Gréville, Raymond Aimos.

Esta película, pionera del cine sonoro europeo, es coetánea de la alemana El ángel azul, de J. von Sternberg, la americana Hampa dorada, de M. LeRoy, y la Edad de oro, de Buñuel. No es el mejor film del año, pero es uno de los mejores de René Clair. La película construye un relato lleno de encanto y sutilezas sobre la lucha de tres pretendientes deseosos de conquistar el cora-zón de Pola. El film se desarrolla a partir de una potente narración visual, con encuadres de gran precisión, travellings espectaculares, gags propios de cine mudo, gestos de sorprendente eficacia narrativa, tomas oblícuas, conversaciones que no se oyen (tras una cristalera, ahogadas por la música o dichas en secreto), pero se entienden, abundante presencia de personajes pintorescos, como el músico ciego, el carterista, el barman, el borracho, el bravucón. El uso de la conversa-ción se administra con moderación, en beneficio de una brillante expresión visual. La música, abundante e intensa, acompaña a la acción y la apoya como elemento expresivo complementa-rio. Son escenas destacadas la de la pelea nocturna antes y después del disparo a la farola, la noche que comparten Albert y Pola en el suelo, separados por la cama que ambos rechazan, y el magnífico travelling inicial de aproximación desde los tejados hasta la imagen lateral de Pola. Tierna y entrañable, además de por la innegable elocuencia de sus imágenes, Bajo los techos de París también destaca por su convincente y costumbrista recreación, mediante cuidados deco-rados y complicados travellings verticales por las fachadas de los edificios, de la vida cotidiana en los barrios populares y bohemios de la ciudad de las luces en los años 30 del siglo pasado. Es una pena, pero esta película, como buena parte del cine de René Clair, ha envejecido.
La acción tiene lugar en París, a lo largo de unas tres semanas. Bajo los tejados del París de los años 30, en los últimos pisos, viven los bohemios, los pobres, los artistas y los extranjeros. Entre ellos se cuenta Albert (Albert Préjean), un cantante callejero, quien, acompañado de un acor-deonista ciego, reúne a grupos de espectadores a los que invita a cantar con él. Una banda de carteristas y ladrones, liderada por Fred (Gaston Modot) aprovecha las distracciones de los es-pectadores/cantantes para sustraerles monederos, carteras, dinero y objetos de valor. Albert evi-ta que Pola (Pola Illéry), una joven inmigrante polaca, sea víctima de un robo. De ella se enamo-ran casi simultáneamente Albert, el bravucón Fred y el mejor amigo de Albert, Louis (Edmond T. Gréville). Albert y Pola viven juntos un tiempo hasta que a Albert lo encarcelan por un robo que no ha cometido. Louis se hará cargo entonces de la chica…