PELÍCULA: Basic

- en Cultura

EE UU, 2003 (98 m.). Director: John McTiernan. Intérpretes: John Travolta, Samuel L. Jackson, Connie Nielsen, Giovanni Ribisi, Brian Van Holt.

Tras perder por completo el norte en el desatino que supuso Rollerball, John McTiernan (La jungla de cristal) recupera en parte su pulso narrativo en este entretenido filme; una película per-sonal filmada con notable pericia visual () ; lo malo () es que se pone al.servicio de un guión gra-tuito y tramposo que acumula giros de lo más arbitrarios. Muchas de las críticas son aún peores: “una bobada, (…) ausencia de análisis en unos personajes vacíos, insulsos y al borde de la estu-pidez; (…) un interminable partido de pimpón con datos y más datos, (…) flash-backs y más flash-backs con mínimas variaciones” (Javier Ocaña).
Canal de Panamá. 1 de noviembre. 18.00 horas. Un huracán golpea con fuerza una base del ejército estadounidense y alrededores. Un equipo de rangers, un cuerpo de élite de de operacio-nes encubiertas, a las órdenes del temido -y a menudo odiado- sargento Nathan West (Samuel L. Jackson) se despliega en la jungla en lo que parecen unas simples maniobras de entrenamiento rutinario. 17 horas después, el sargento y varios miembros de su equipo han desaparecido. Sólo aparecen dos supervivientes, Dunbar (Brian Van Holt) y Kendall (Giovanni Ribisi), el hijo de un oficial de la junta de Jefes de Personal, aunque gravemente herido. Ninguno de ellos quiere colaborar con la capitana Julia Osborne (Connie Nielsen) de la Policía Militar de Fort Clayton, y cada uno tiene una versión distinta de lo sucedido. El comandante de la base, el coronel Bill Styles (Tim Daly), se ve obligado a llamar Tom Hardy, un viejo amigo y gran interrogador, un ex-ranger reconvertido en agente de la DEA (John Travolta), brillante e indisciplinado, de mé-todos poco convencionales, para determinar el misterio que rodea a la desaparición del grupo de élite. Julia Osborne desaprueba la colaboración de Hardy, de baja de la D.E.A, al ser sospecho-so de recibir sobornos de traficantes de drogas. Esta reticencia se acrecenta en cuanto descubre que Hardy fue también entrenado por West y que le odia tan profundamente como sus últimos reclutas. El tiempo se acaba y Hardy y Osborne deben declararse una tensa tregua. Hardy con-sigue engatusar a Dunbar para que confiese: el sargento West y el resto de los rangers desapare-cidos han sido asesinados y sus cuerpos esparcidos por los efectos del huracán. Al interrogar a Kendall, éste confirma las muertes de West y sus compañeros. Sin embargo, su historia contra-dice a la de Dunbar. Todo parece indicar que no se trataba de un simple entrenamiento militar rutinario. ¿Qué les pasó a West y a su pelotón de rangers? ¿Qué estaban haciendo realmente en la jungla?