Francia, 1967 (96 m.). Director: Luis Buñuel. Intérpretes: Catherine Deneuve, Jean Sorel, Mi-chel Piccoli.
Una de las obras mayores de Luis Buñuel, que, si en principio no parecía el director más ade-cuado, logró impregnarla de todas sus particulares constantes cinematográficas; en ella el cineas-ta se asoma a los abismos de la pasión más desesperada. Belle de jour disecciona los pasos de una mujer acomodada que, ante su temor a padecer frigidez, decide trabajar en un burdel a es-paldas de su marido. (“Belle de nuit” en francés es un término eufemístico para referirse a una prostituta en un lenguaje políticamente correcto). Buñuel utiliza los supuestos surrealistas en una película cínica y amoral, que convierte en una clase magistral de puesta en escena y dominio na-rrativo. Surrealismo, humor y crítica para una producción que consiguió el León de Oro del Fes-tival de Venecia. Imprescindible.
Sévérine, una joven casada con un prestigioso cirujano, cree padecer frigidez y en sus sueños se ve sometida a diversas depravaciones eróticas. Un cínico amigo del matrimonio proporciona a la bella Sévérine la dirección de un burdel al que ella acude, al principio con reparo pero pronto con asiduidad, por lo que termina llevando una doble vida: esposa decente y virginal de día y prostituta de lujo por las tardes. La aparición de Marcel, un delincuente que se enamora de ella, complicará la situación de la protagonista.