Jing wu men (The Chinese Connection), Hong Kong, 1972. Director: Wei Lo. Intérpretes: Bru-ce Lee, Nora Miao, James Tien.
Argumento sencillo pero adecuado (vengar la muerte de su maestro) y acción a raudales desde que empieza hasta que acaba. Lo mejor de todo es ver a Bruce Lee totalmente furioso, desata-do, peleando con las manos desnudas o con cualquier tipo de arma que coja. La película se sus-tenta en la ira del personaje de Bruce, y lo mejor de todo es que funciona, el resultado es espec-tacular. Es una película cargada de acción que no decepciona al público, en especial, a los admi-radores del cine de artes marciales. Sin embargo, para otros, argumento ridículo, artes marciales excesivamente forzadas, incluso un exceso de sangre y violencia para alguien que busca pacifi-carse consigo mismo. Una sátira de la imagen de Lee, sorprendentemente bien recibida por sus admiradores. Al menos su ridiculez despierta ciertas carcajadas.
Shangai, 1908. Chen (Bruce Lee), un joven experto en artes marciales, regresa a su escuela en Shanghai al enterarse de que su amado maestro ha sido asesinado. Mientras investiga la muerte de su instructor, Chen descubre que ésta está relacionada con una organización dedicada al trá-fico de drogas, con una escuela rival y con las tensiones raciales existentes entre los habitantes chinos y japoneses de la ciudad. Los japoneses desatan una espiral de violencia contra los chi-nos durante la cual se descubre que en realidad su maestro murió envenenado. Decidido a ven-gar su muerte acabando con todos los responsables, Chen emprende una cruzada contra la es-cuela japonesa y su aliado ruso Petrov, en la cual necesitará de toda su habilidad marcial para salir victorioso…