EE UU, 1968 (109 m.). Director: Peter Yates. Intérpretes: Steve McQueen, Robert Vaughn, Jacqueline Bisset.
Excelente película policíaca, que relata el drama de un agente (Steve McQueen) atrapado por turbios intereses políticos. Sin duda, uno de los mejores filmes de acción que ha dado el séptimo arte. El cineasta Peter Yates (El año del cometa) fue el encargado de rodar esta apasionante his-toria, protagonizada por un impagable Steve McQueen. Persecuciones, emoción e intensidad para una cinta que sirvió de modelo a multitud de producciones posteriores y que fue mereci-damente galardonada con el oscar al mejor montaje (1968).
El cine norteamericano de finales de los años sesenta abundaba en thrillers desengañados y desmitificadores. Bullitt creó escuela al elaborar un seco retrato de un policía escéptico y nihilis-ta, que asume los magnéticos rasgos de Steve McQueen, y al incorporar una persecución auto-movilística de veinte minutos, una de las persecuciones en coche más memorables de la historia del cine, en la que no había ni rastro de efectos especiales; todo quedó en manos de un sensa-cional equipo de especialistas, de un montaje antológico y del propio McQueen, que conducía su coche sin necesidad de dobles. Del primer disparo al último tiroteo, Bullitt rebosa autentici-dad: rodada en las calles de San Francisco, con brillantes diálogos, es un fiel reflejo de proce-dimientos policiales, hospitalarios y judiciales.
El nuevo caso asignado al detective Bullitt parece rutinario: custodiar al principal testigo de un importante juicio. Pero antes de que acabe la noche, el testigo es encontrado muerto y el tran-quilo y reservado Bullitt promete no descansar hasta que loo asesinos, y aquéllos que están de-trás de ellos, sean atrapados