PELÍCULA: Buried (Enterrado)

- en Cultura

España, 2010 (95 m.). Director: Rodrigo Cortés. Intérpretes: Ryan Reynolds, Ivana Miño.

El director gallego Rodrigo Cortés (Luces rojas), después de una brillante etapa en el mundo del corto y estrenar su primer largometraje (Concursante), demostró con Buried que se podía hacer en España un cine diferente utilizando tan solo un hombre (perfecto Ryan Reynolds), un ataúd, un mechero, un móvil y un bolígrafo. Con estos cinco ingredientes monta un claustrofó-bico thriller y un sobresaliente ejercicio de estilo. Un ingenioso ejercicio de tensión sostenida que haría que Alfred Hitchcock se removiera en su tumba. Cortés logra que nos sea imposible apartar la mirada del interior de la caja notando el miedo, la rabia y la frustración; su objetivo no es alimentar el intelecto de la audiencia, sino destrozar sus nervios. Y vaya si lo consigue. El mi-lagro se produce: el espectador queda clavado en su butaca desde el arranque hasta el desenlace sin que la angustia mengüe un solo instante. “Una obra histórica para el cine español, (…) sober-bio ejercicio de estilo, (…) apabullante entretenimiento, (…) cine del grande” (Javier Ocaña). “Sorpresa mayúscula. (…) 95 minutos hipnotizado y en tensión (…) Un actor que te transmite continuamente verdad y un guión en el que no falta ni sobra nada” (Carlos Boyero). Imprescin-dible.
Después de ser secuestrado, Paul Conroy (Ryan Reynolds), contratista civil en Irak, se despierta enterrado vivo en un viejo ataúd de madera, contando únicamente con un teléfono móvil y un mechero. El teléfono es el único medio que puede sacarlo de una pesadilla mortal, pero la preca-riedad de la cobertura y la escasa batería parecen obstáculos insalvables en su lucha contra el tiempo: sólo dispone de 90 minutos para ser rescatado antes de que se le agote el oxígeno.