Francia, 2005 (115 M.). Director: Michael Haneke. Intérpretes: Daniel Auteuil, Juliette Binoche, Maurice Benichou.
Un matrimonio acomodado, sin conocer quién las envía, comienza a recibir cintas de vídeo en-vueltas en dibujos infantiles teñidos de sangre; muestran cómo la pareja está siendo filmada. A diario, desde el exterior de su casa. Poco a poco las secuencias se van volviendo más personales, lo que acentúa la preocupación de la familia. Este es el inquietante punto de partida de otra obra cumbre del gran Michael Haneke (La pianista), una nueva inmersiíon en la podredumbre de una sociedad miserable, instalada en su bienestar económico, sorda ante el padecimiento de los des-favorecidos. Caché indaga de modo atroz en el sentimiento de culpa que vive ahogado en el confort occidental. Todo ello envuelto en unas imágenes tan gélidas como contundentes que dan forma aun relato que plantea preguntas sin cesar, pero deja que sea el espectador quien bus-que las respuestas.