Italia-Framcia-España, 2002 (111 m.). Director: Franco Zeffirelli. Intérpretes: Fanny Ardant, Jeremy Irons, Joan Plowright, Jay Rodan, Gabriel Garko, Anna Lelio.
María rememora su vida, retirada París, en este drama biográfico en el que Franco Zeffirelli acierta a recrear la complejidad del personaje, aunque el filme peque de una puesta en escena un tanto rutinaria. La reclusión de la soprano en su piso de París es real; los personajes de Irons y Plowright, son inventados. La actriz francesa Fanny Ardant, encarnó de manera encomiable a la soprano griega en los últimos días de su vida. Ardant grabó con su voz algunos de los fragmen-tos que se escuchan en la película, cuando Callas intenta cantar y no puede pues tiene la voz ro-ta. La película tuvo una tibia acogida entre el público y fue injustamente maltratada por la críti-ca.
Larry Kelly (Jeremy Irons), es un productor musical, que está en París por un gran concierto. Éste recibe una llamada de una periodista inglesa y vieja amiga de la cantante, Sarah Keller (Joan Plowright), instándole a que vaya a ver a su antigua amiga, la diva de ópera Maria Callas (Fanny Ardant), que está recluida en su piso de París, con la voz rota y con una gran depresión por la muerte de quien ha sido el gran amor de su vida, el naviero griego Aristóteles Onassis. Maria es una sombra de lo que fue, de la mujer elegante y llena de confianza de antaño. Padece de insomnio y permanece despierta cada noche escuchando sus discos, mientras pasa sus días en una especie de exilio voluntario, consiguiendo de las drogas la fuerza para seguir viviendo. La-rry Kelly, que ve muy desmejorada a su amiga, intenta convencerla para que grabe unas óperas para el cine. Callas al inicio se niega, pero Larry consigue persuadirla para que le acompañe a un estudio de televisión donde le explica el proyecto: una serie de vídeos en los que Maria recreará sus actuaciones más memorables, pero con grabaciones antiguas de su voz. Fascinada por las posibilidades que ofrece la tecnología, ella accede a grabar.