RU, 2006 (95 m.). Director: Michael Winterbotton y Mat Whitecross. Intérpretes: Ruhel Ah-med Asif Iqbal Shafiq Rasul, Riz Ahmed.
El gran Michael Winterbottom alza la voz contra la hipocresía de la sociedad occidental en una película tan emotiva como brutal. El británico hace muchos años que regala películas que atra-pan en muchas ocasiones los rincones más sórdidos de la realidad. En este caso, su cámara com-bina documental y ficción para recordar la terrible historia real de tres jóvenes de nacionalidad británica que, de viaje en Afganistán, fueron capturados por un grupo antitalibán y entregados al ejército estadounidense. Internados en el infierno de Guantánamo, serían sometido a torturas y vejaciones durante más de dos años. Es, pues, una denuncia de las condiciones de vida de los presos en la base militar estadounidense en Cuba y de la constante violación de los derechos humanos. Una película dolorosa y agotadora. Su historia sirve a Winterbottom para retratar la vergüenza que provoca pertenecer a la raza humana.
En septiembre de 2001, cuatro jóvenes amigos británicos de origen pakistaní fueron a a su país para asistir a la boda de uno de ellos y, de paso, disfrutar de unas vacaciones recorriendo el país. Después de muchas vicisitudes, fueron capturados por la Alianza del Norte (formada por distin-tas facciones de grupos armados unidos por el objetivo de derrocar al régimen talibán) y luego pasaron a manos de los estadounidenses, que los condujeron a Kandahar. Desde allí, tres de ellos (Shafiq, de 23 años; Asif y Ruhel, ambos de 19 años) fueron trasladados a la base norte-americana de Guantánamo, en Cuba, donde permanecieron más de dos años prisioneros, some-tidos a incontables humillaciones y torturas. Finalmente, El 5 de marzo de 2004 fueron trasla-dados al Reino Unido. En Londres, tras ser interrogados, fueron puestos en libertad sin cargos.