Chaos. RU-Canadá, 2006 (90 m.). Director: Tony Giglio. Intérpretes: Jason Statham, Ryan Phillippe, Wesley Snipes.
Un atraco a un banco desencadena una espiral de traiciones y mentiras, envuelta en un agitado despliegue de acción. Nada nuevo, pero al menos está narrado con cierta solvencia y sentido del ritmo, aunque cargue con la presencia de Jason Statham, a quien algunos llaman actor. Con una base semejante y sinopsis parecida a Plan Oculto, de Spike Lee. Pero, mientras Lee optaba por el clasicismo del thriller policiaco, Giglio prefiere las presuntamente espectaculares coordenadas del cine de acción de usar y tirar.
La historia empieza en una tranquila mañana de un día laborable cuando un banco abre sus puer-tas. Antes de que nadie se dé cuenta de lo que pasa, un grupo de cinco ladrones, encapuchados y vestidos de negro, irrumpen en el banco y toman a todos como rehenes. En breve la policía llega y rodean a los atracadores. El cabecilla de la banda, Lorenz (Wesley Snipes), pide un ne-gociador. Exige que sea el detective Quentin Conners (Jason Statham). Conners vuelve a su puesto tras su reciente expulsión causada por un incidente fortuito que terminó con la muerte de un rehén, y la expulsión definitiva del cuerpo de su entonces compañero el detective York. Su supervisor, el capitán Jenkins (Henry Czerny) se ve forzado a readmitir a Conners para el caso, pero le pone a trabajar con un recién llegado de la academia de policía, el novato detective Dekker (Ryan Phillipe). Conners contacta con Lorenz y comienza un proceso de negociación. Se organiza una táctica muy precisa de entrada al banco, pero se convierte en una batalla campal y los ladrones consiguen escapar. Los detectives pronto descubren una gran conspiración. Están en juego un billón de dólares…